RADIO KOSMOS CHILE

2/09/2011

ASTRONOMIA PARA NIÑOS Y NIÑAS...

 Al recorrer la Web nos encontramos con una interesante página dedicada a la astronomía para niños.

Despacio con el espacio
Su Autor: Sebastián Musso,


Divulgador científico argentino.
Presidente del Centro de Estudios Astronómicos de Mar del Plata, Argentina y
Co-editor del Portal Cielo Sur.
FUENTE: www.cielosur.com  -  www.cielosur.org          


Los temas tratados para niños son los siguientes:


1. Comenzando por la historia:
Chinos
Árabes
Egipcios
Aborígenes
Los grandes astrónomos, Copérnico...


2. El Sistema Solar
Mercurio
Venus
Tierra
Marte
Los asteroides
Júpiter
Saturno
Urano
Neptuno
Plutón
Otros planetas
El Sistema Solar a tu medida
Girando alrededor de nuestro chico-Sol
Meteoritos y cometas


3. Teatro de títeres


4. ¿Existen los extraterrestres?


5. Estrellas en el cielo
El brillo y el color de las estrellas
Las edades en el universo
Nebulosas y Galaxias
Caminando por las galaxias


Disfrútenlo, y por favor trabájenlos con los niños de Pre básica a 4º Básico.

Astronomia para niños - Despacio con el espacio: Estrellas en el cielo...

 5. Estrellas en el cielo



Si bien todas las estrellas nos parecen iguales cuando las observamos en el cielo oscuro de la noche si pudiéramos acercarnos a ellas se nos mostrarían de muy diferentes colores y tamaños. Algunas incluso las puedes distinguir a simple vista de color rojo, azul o amarillo a diferencia de la gran mayoría que se muestran blancas.
¿Te preguntaste sobre qué es una estrella?
Una estrella es una bola de hidrógeno y helio muy calientes. Son dos gases que juntos a gran temperatura hacen brillar a estos cuerpos celestes. El Sol, que es una estrella, brilla por esto. Pero el Sol no es una estrella de las más importantes. Sí para nosotros porque de él proviene todo el calor y la energía que necesitamos para vivir tanto nosotros como los animales y plantas que pueblan la Tierra. Pero si comparamos al Sol con otras estrellas es una estrella enana. Hace muchos años dos astrónomos llamados Russell y Hertzsprung dividieron a las estrellas en varios tipos que ahora vamos a repasar:


Enanas rojas


Son las más comunes. Si viéramos el cielo todo el tiempo con un telescopio no encontraríamos un solo lugar donde no encontráramos estrellas de este tipo. Son más chiquitas que el Sol y viven mucho más tiempo. ¿Por qué? Piensa en ese hidrógeno y helio como el combustible de las estrellas. Simplemente las enanas rojas gastan menos combustible así que pueden durar más tiempo.


Otra adivinanza: Salimos cuando anochece, nos vamos al cantar el gallo, y hay quien dice que nos ve cuando le pisan un callo (Las estrellas)



Enanas blancas


Son las más chiquititas de todas y son estrellas que ya no brillan. Están apagadas. Las estrellas son muchísimas veces más grandes que la Tierra pero ese no es el caso de estas enanas blancas que son iguales a nuestro planeta pero mucho más pesadas.


Gigantes rojas


Imagina que podemos achicar al Sol al tamaño de una estrella de 2 metros de diámetro. Las gigantes rojas serían pelotas de 50 cuadras de diámetro (unas 50.000 veces más).


Súper gigantes


Son las más grandes de todas las estrellas. No hay muchas y tienen una vida corta comparada a las que se parecen al Sol.
Los astrónomos dividen a las estrellas según su color, temperatura y edad en letras: o; B; a; F; G; K; m. Si te es muy difícil prueba acordándote de las iniciales de la siguiente frase: otro barco al fin ganó, Karina murmuró.


La vida de una estrella


Todas estos tipos de estrellas tienen que ver entre sí. Las estrellas nacen, viven y mueren como nosotros, las que repasamos no son más que etapas que puede cumplir una misma estrella a lo largo de su vida. Ya contamos cuando estudiábamos el Sistema Solar que el Sol nació hace 4.600 millones de años. ¡Muchísimo tiempo! Pero de la nube de gases a muchísima temperatura de la que nació también nacieron otras estrellas parecidas a él que se separaron luego de un tiempo dejando al Sol solo. Las estrellas nacen así.
Después de esto las estrellas pasan la gran parte de su vida quemando el hidrógeno en helio, su combustible para brillar. ¿Alguna vez se le acaba el combustible? Por supuesto que sí. Cuando esto pasa la estrella se empieza a hinchar. Se hace cada vez más grandota hasta que la podemos llamar como ya aprendimos: una gigante. El Sol un día, dentro de miles de millones de años se hará también un gigante. Luego de un tiempo como gigante se sacará de encima sus capas más externas como si se sacara un vestido hasta quedar una estrella muy chiquita.


¿Cuál? Una enana blanca. Así terminan su vida las estrellas que se parecen al Sol pero no siempre la historia es igual.

Si la estrella nace más grande que el Sol todo será más rápido en su vida y terminará explotando en lo que los astrónomos llaman supernova. En 1987 desde el observatorio que está en el norte de Chile y que se llama La Silla vieron por primera vez con un gran telescopio la explosión de una supernova. Es una estrella que de un momento a otro y por un tiempo cortito (que pueden ser unos días o unas semanas) brilla como si fueran millones de estrellas juntas. ¡Puede brillar tanto como la Luna Llena o más! Así mueren las estrellas con mucho material o como dicen: más masivas.
¿Qué pasa con las estrellas más masivas del Universo? ¿Explotan también como las anteriores? No. En realidad se convierten en algo que seguramente escuchaste alguna vez, un agujero negro. Un lugar en el Universo en el que la luz, que es lo más rápido de todo, no puede escaparse. Un traga todo lo que pasa cerca. Los grandes telescopios descubrieron ya varios agujeros negros pero tranquilos que están muy lejos y no nos puede pasar nada.


Estrellas dobles


Si bien cuando miramos al cielo las estrellas parecen todas bastante separadas y no encontramos muchas estrellas juntitas cuando ponemos el ojo en un telescopio las estrellas se nos muestran de a parejas o agrupadas de a muchas estrellas que giran todas alrededor de todas. De la misma manera que la Luna gira alrededor de la Tierra y la Tierra alrededor del Sol también hay estrellas que giran alrededor de otras. A estas estrellas se las llama dobles.
También hay dobles que en realidad no tienen nada que ver unas con otras pero que desde la Tierra parecen estar juntas en el cielo como si dos edificios parecieran estar pegados en una foto aunque este uno más cerca que el otro. A estas se las llama dobles ópticas.
En el año 1054 los chinos vieron una supernova que hoy se observa como una nebulosa llamada del cangrejo por estar en esa constelación. Los chinos podían leer un libro a la noche con la luz de esa estrella solamente.
Existen sistemas de estrellas con tres, cuatro, cinco, seis o más estrellas. Son sistemas múltiples. ¿Te imaginas cómo sería vivir en un planeta de un sistema múltiple? Podría ser que mientras se oculta una estrella, un sol, en el horizonte otro sale y nunca se haría de noche. Tendríamos un cielo con soles quizás de diferentes colores: una gigante roja acompañada de una estrella azul muy brillante sería un paisaje muy lindo.


Estrellas variables


Hace mucho, pero mucho tiempo, se creía que las estrellas no cambiaban. Luego se supo que tenían una vida como la que hemos comentado. Más tarde se descubrieron estrellas que llamamos variables. Estas estrellas cambian su brillo de un momento a otro. Podemos verlas como puntos muy poco brillantes en el cielo y de repente encenderse como astros brillantes que destacan en la noche. También puede pasar al revés, que sean estrellas muy brillantes que se hacen opacas en un tiempo que los astrónomos pueden calcular muy bien.
Si Júpiter o Saturno hubieran acumulado un poquito más de material cuando estaban formándose hace 4.600 millones de años podrían haberse convertido en estrellas y el Sol hoy sería un sistema doble o triple.


El brillo y el color de las estrellas


No todas las estrellas en el cielo tienen el mismo brillo. ¿Te fijas te que algunas son más brillantes que otras? A esto se lo llama magnitud. Un griego hace muchos siglos dividió las estrellas en magnitudes desde las que le parecían más brillantes a las que les puso el número 1 hasta las que apenas podía ver con sus ojos que las llamó estrellas de magnitud 6. Años más tarde con la ayuda del telescopio que se inventó recién en el 1600 se pudieron ver estrellas de magnitud 7, 8, 9 y más de 20 también. Cada una es dos veces y media más brillante que la anterior. Es decir, una estrella de magnitud 1 es dos veces y media más brillante que una de magnitud 2.
Hace algunos años se me ocurrió que lo que este griego había inventado, se llamaba Hiparlo, podía ayudarme a hacer algo lindo. Lo que se me ocurrió fue cambiar el brillo de las estrellas por sonidos más fuertes para estrellas muy brillantes y menos fuertes para las que apenas podemos ver. Así nació la idea de un planetario para ciegos. Porque el cielo es fantástico y todos deberían conocerlo, ¿no te parece? También las estrellas tienen distintos colores y se me ocurrió que sería bueno darle un sonido distinto para cada color. Inventar que un sonido como la voz de papá sea para las estrellas rojas, un sonido como la voz de mamá para las azules y alguno intermedio como la voz de nuestros hermanos para las amarillas. Así también las personas que no pueden ver pueden conocer el cielo que tanto nos gusta ver a la noche. ¡Porque todos tenemos que ser iguales!
La vía láctea es una brumosidad (como una nube) formada por estrellas, gas y polvo que no nos deja ver lo que hay más allá de ella en el cielo. Un amigo ciego un día me dijo: es como el ruido a fritura del teléfono y realmente tenía razón.


Las edades en el Universo


Y como es lógico de suponer, las estrellas que vemos en el cielo no tienen todas las mismas edades. Pero como estas se miden en millones de años nunca podemos entender muy bien que tan grandes son estas cifras. Les propongo algo, una de mis escalas, esta vez para tratar de entender las edades de los objetos que pueblan el Universo y hasta del Universo mismo. El Sol está en la mitad de su vida, tiene 4.600 millones de años. Pero si comparamos a nuestra estrella con una persona de Argentina (con una esperanza de vida promedio calculada en 75 años) el solcito tendría 37 años... ¿más entendible no? En esta escala cada año equivale a 0,31 segundos o lo que es lo mismo 3 años = 1 seg. El Universo mismo (25.000.000.000 de años) tendría 201 años en este momento. Los cúmulos globulares (15.000.000.000 de años) tendrían 120 años en nuestra escala. Pero para ser más específico el cúmulo 47 Tucanae (10.000.000.000 de años) llegaría a ser un venerable anciano de 80 años, más joven que algunos de nuestros abuelos. Los chicos de la familia también existen como las conocidas Pléyades con 3 días de edad, o las T Tauri de 30 días deberíamos decir que tienen en realidad algunos millones de años. Esta broma nos muestra incluso lo maravilloso de nosotros mismos. Unos seres curiosos de un planeta pequeño de una estrella mediana. Seres que vivimos tan sólo décadas pero que nos las hemos ingeniado para explicar la vida de estrellas, galaxias y hasta un Universo que lleva miles de millones de años funcionando. Lo estudiamos más o menos desde los sumerios (6.000 años antes de Cristo), tan sólo 34 minutos en esta escala. De allí hemos evolucionado hasta comenzar la exploración planetaria en la década del ´70... hace tan sólo... 6 segundos.


Nebulosas y galaxias



De todo en el Universo hay mucho, hay seguramente muchas estrellas que tienen planetas. Hasta ahora solo encontramos unas 40 o 50 pero recién empezamos a investigar. También hay muchas nebulosas y galaxias, miles de millones y en ellas miles de millones de estrellas que nacen, viven y mueren.
Las nebulosas están dentro de las galaxias y las hay de varios tipos, algunas son de unos colores maravillosos. Brillan por las estrellas que tienen en su interior y entre medio de estas encontramos gas y polvo. Otras, no tienen estrellas dentro pero sí muchas estrellas cercanas que les prestan luz para que las podamos ver. Hay mucho material en el Universo. A veces ese material se interpone entre las nebulosas y nosotros y llega a taparnos a millones de estrellas. ¡Que enorme! En realidad no, esa cortina que no nos deja ver lo que detrás es muy parecido al humo que sale del cigarrillo de algún adulto que hayas visto fumar pero a la distancia que estamos parece como una pared de ladrillos que nos tapa todo.


Galaxias

Son las cosas más grandes del Universo. Tienen gas, polvo y miles de millones de estrellas o soles (es lo mismo). Al comienzo de la historia todos creían que la Tierra era el centro del Universo y que todo giraba alrededor nuestro. Pero luego supieron que los planetas no giraban alrededor de la Tierra sino alrededor del Sol aunque seguían creyendo que hasta las estrellas daban vueltitas en torno al Sol. Más tarde, siguieron investigando, y supieron que el Sol no es muy importante al lado de otras estrellas y que es una más entre las 300.000 millones que pueblan la Vía Láctea, que es nuestra galaxia y también se enteraron que estamos en un bordecito de ella. No hace mucho los astrónomos nos contaron cuantas galaxias han descubierto. ¡Unas 100.000 millones de galaxias! ¡Este Universo es enorme! Galaxias espirales Las galaxias tienen formas muy distintas. Estas tienen forma de remolino, como el que se hace cuando sacas el tapón de la bañadera. Tienen un centro bastante gordito donde están las estrellas más grandes, de edad y de tamaño también, de ahí salen los brazos en espiral con lo que también me recuerda a la forma de un pulpo. La Vía Láctea tiene esta forma. Espirales barradas Estas son muy raras, del centro sale una barra de la que se desprenden los brazos en forma de espiral. Los astrónomos no saben muy bien por qué estas galaxias tienen esta forma.


Galaxias elípticas
¡Que palabra rara elíptica! ¿Por qué no dicen directamente redonditas? Estas galaxias tienen forma de pelota. Algunas son bien redonditas como una pelota de fútbol, otras son más alargadas como una pelota de rugby y otras son mucho más achatadas como si fueran una pelota pero pinchada. Se las observa de muchos tamaños diferentes pero por lo general son más chiquitas que las espirales y muchas veces giran alrededor de ellas como si fueran una galaxia-luna. Galaxias irregulares Siempre, en toda familia, hay alguien que es desprolijo. Estas son las desprolijas en la familia de las galaxias. No tienen una forma definida. A simple vista podemos encontrar en un cielo del campo a las Nubes de Magallanes. Estas no son nubes de verdad sino dos galaxias irregulares que giran alrededor de la Vía Láctea. ¿En cuanto tiempo? Muchísimo, tanto que no podemos detectar su movimiento ni siquiera en muchos años.



Este que ves en el dibujo es un telescopio reflector Newtoniano ¿palabras complicadas no? Están hechos de espejo y te ayudan a observar muchas cosas hermosas del cielo estrellado.

Las galaxias también se agrupan en lo que llamamos cúmulos de galaxias. Son grupos de muchas de ellas. La Vía Láctea forma parte de un cúmulo o familia de galaxias junto con otras 32 de distintas formas y tamaños llamado Grupo Local. Otra actividad linda para hacer una noche de cielo despejado es mirar esa franja de muchas estrellas que cruza el cielo, es el brazo más interior de nuestra propia galaxia. Encontrarás algunas nubosidades (nebulosas) y te propongo que inventes figuras como lo hicieron los pueblos más antiguos.



Caminando por las galaxias



¿Alguna vez se preguntaron qué tan lejos están las galaxias entre si? Cuando alguien nos comenta este dato suele usar siempre una medida común en el Universo que es el año luz. El año luz no es una escala de tiempo como su nombre podría llegar a confundirnos al comienzo sino una medida de distancia, como el metro, el kilómetro pero mucho, mucho más grande. Es la distancia que recorre la luz, que es lo más rápido de todo el Universo, en un año terrestre. Mientras nosotros damos una vuelta alrededor del Sol, la luz, que viaja a nada más ni nada menos que 300.000 kilómetros por segundo cubriría más o menos unos 9 billones de kilómetros. Esto es un 9 seguido de 12 ceros o para ser más exacto 9.460.700.000.000 kilómetros. No podríamos hablar de las distancias a las estrellas y mucho menos a las galaxias con números tan grandotes.
Pero, vuelvo a la pregunta. ¿Alguna vez te preguntaste qué tan lejos están las galaxias entre si? Bueno, trataremos de achicar un poco esos números tan grandes y vamos a apretar tanto a las galaxias que nos queden lo suficientemente pequeñas que entren en nuestra ciudad. Como alguna vez lo hicimos con el Sistema Solar pero ahora tendremos que usar una escala aún más grande: 100.000 años luz será para nosotros igual a 100 metros.
Nuestra galaxia, la Vía Láctea, forma parte de un grupo de galaxias que llamamos Grupo Local. Es la segunda galaxia más grande del sistema después de Andrómeda. El tamaño de la Vía Láctea es de 100.000 años luz de diámetro, un disco de brazos en espiral como si fuera un remolino gigante con brazos que salen todos de un núcleo como una pelota achatada que está en el centro. Este disco entonces tendrá para nosotros unos 100 metros de diámetro, como es redondo, va a ocupar toda la manzana, por ejemplo, de nuestra casa. Estos brazos también tienen un grosor, por supuesto, que es de 70 centímetros (tres veces el cordón de la vereda).
Juntarse con personas que les gustan las mismas cosas que a nosotros es algo emocionante. ¿Ya averiguaste si en tu ciudad hay un observatorio o un centro de astrónomos aficionados?


Es importante saber que el Sol se encuentra casi en uno de los bordes de esta galaxia, en nuestra escala, a 30 metros del centro y saber también que todo el Sistema Solar, que en realidad, si contamos hasta la nube de cometas que rodea al Sol a un año luz de distancia, tendrá en este Universo encogido ¡apenas 2 milímetros de diámetro!
Desde aquí emprenderemos un camino hacia otras galaxias. Normalmente estamos acostumbrados a aceptar que la Tierra tiene un satélite natural: la Luna, incluso que planetas como Júpiter tienen 16 lunas o Saturno 23 dando vueltas a su alrededor. También sabemos (si no lo sabían se los cuento) que las estrellas también están la mayoría de las veces acompañadas y que podríamos ver en algún viaje imaginario que alguna otra vez, o en alguna otra página haremos, dos, tres o más estrellas girando en un baile estelar que nada tiene que envidiarle al grupo del Teatro Colón. Lo que parece demasiado es enterarnos que hay galaxias completas que giran alrededor de otras. Una galaxia es un grupo de millones de estrellas, gas y polvo y todo eso ¡girando alrededor de otra aún más grande!
Nuestra Vía Láctea tiene dos galaxias satélites. Son la Gran Nube de Magallanes y la Pequeña Nube de Magallanes. Las dos se pueden ver a simple vista desde nuestro cielo sur cuando la noche está despejada y nos alejamos un poquito de las luces de las ciudades donde vivimos. La Nube Mayor de Magallanes está a 170 metros de nuestra galaxia y es mucho más chiquita que la Vía Láctea, tiene apenas 30 metros mientras que la Pequeña Nube de Magallanes es de sólo 20 metros de grande y está casi a dos cuadras de nosotros.
Seguramente has visto muchas veces a Venus, Marte, Júpiter o Saturno pero te los confundiste con estrellas. El secreto es que las estrellas titilan mientras que los planetas tienen una luz constante. También tienes que buscar a los planetas por el mismo caminito que en el cielo hacen la luna y el sol y que los astrónomos llaman la Eclíptica.


Si seguimos con este juego encontraremos al sistema en Draco a 3 cuadras y con un tamaño de apenas dos metros. Los del Hemisferio Norte podrán ver en su cielo una galaxia en la constelación de la Osa Mayor, o podrán decirnos a nosotros que nos movamos 280 metros para encontrarla de tan solo 3 metros, igual de chiquita que la galaxia de la constelación del Escultor que se encontraría unos 10 metros más allá, como si estuviera en la casa de al lado. Estas son las que tenemos más o menos cerca, son muy chicas por los que no les prestamos demasiada atención. Cuatro cuadras y media nos separarán de un sistema como el de Fornax (el Horno), estas últimas son galaxias pero distintas en su forma a la Vía Láctea, son elípticas, es decir, son como pelotas de estrellas, pelotas más o menos achatadas pero sin ese núcleo central ni los brazos en espiral como hablábamos al comienzo (mejor dicho como yo escribía y ustedes leían al comienzo).
Dentro de este Grupo Local las dos galaxias en Leo son muy conocidas, están a 780 metros (Leo II) y 1.800 metros (Leo I) aunque sus tamaños son de dos y tres metros respectivamente.
Por fin llegamos a la Gran Espiral de Andrómeda, sí, como la nuestra pero todavía más grande. Esta ocupa unos 120 metros y tendremos que caminar 23 cuadras para visitarla. Vale la pena, un grupo de 400.000 millones de estrellas se puede ver también desde la Tierra a simple vista, claro que es más cómodo verla desde el Hemisferio Norte pero nos la podemos arreglar para mirarla también desde el Sur. Como toda galaxia gigante que se precie de tal, tiene satélites, son galaxias elípticas (las redonditas) a una cuadra de distancia de ella y de 5 (M32) y 7 metros de diámetro (NGC 205).
Así hemos recorrido algunas de las más de 30 galaxias que le hacen compañía a la nuestra, la Vía Láctea, en el Universo más cercano. Todavía no nos hemos alejado mucho de nuestro vecindario, para ir a otras galaxias que no fueran de nuestro grupo tendríamos que viajar hasta 5.000 kilómetros para lo que nuestro jueguito más que hacerlo caminando requeriría de un avión o micro muy cómodo. Espero que les haya gustado, que no se hayan cansado mucho por un viaje de miles de años luz y puedan haber aprendido algo.

ASTRONOMIA PARA NIÑOS: Despacio con el espacio: 4. ¿Existen los Extraterrestres?

Muchas películas muestran a los extraterrestres pero en realidad no conocemos ninguno. Nunca vimos un extraterrestre así que no sabemos si existen o no. Los astrónomos creen que el Universo es enorme así que pensamos que deben vivir en algún lado, quizás tan lejos de la Tierra que nunca los vamos a ver. Podría ser como si estuvieras vos viviendo en una ciudad a muchísimos kilómetros de la casa de tus papás y que tu hermano viviera en otra casa en otra ciudad, a muchos kilómetros lejos del resto de la familia. Sin autos ni teléfono es probable que nunca pudieran charlar nuevamente. Pueden existir los extraterrestres pero ¿si están tan lejos que ni sus naves viajen tan rápido como para llegar a saludarnos?
Algunos astrónomos buscan señales de radio de extraterrestres pero todavía no escucharon nada. También mandamos nosotros unos mensajes al espacio saludando pero nadie nos contestó. Estos mensajes los mandamos como si fueran programas de radio muy potentes y en una frecuencia (el numerito de la radio) que no escucharían los equipos que tenemos en casa para escuchar el noticiero o música. Otros científicos tratan de calcular cuantas civilizaciones hay en nuestra galaxia con un jueguito llamado Fórmula de Drake en honor a su inventor y que va descartando algunas estrellas de la Vía Láctea por no tener planetas, otras por ser muy frías o calurosas, otras por ser jóvenes y otras cosas ha tener en cuenta para suponer que hay extraterrestres por algún lado.
Ovni quiere decir objeto volador no identificado, es algo que no entiendo y que está volando por ahí pero no necesariamente una nave extraterrestre.

ASTRONOMIA PARA NIÑOS: TEATRO DE TITERES...

 Despacio con el espacio

Autor: Sebastián Musso
3. Teatro de Títeres


Desde que comencé con mi gusto por la astronomía cuando tenía 8 años hasta ahora las estrellas, las galaxias, los planetas y sus lunas se hicieron mis amigos. Es como si formaran parte de mi vida como un tío o un amigo. Hace un poquito más de un año decidí darle vida a los planetas del Sistema Solar y cómo iba a olvidarme de él, al Sol.
Junto con una amiga creamos Los Cuentos del Abuelo, una compañía de títeres un poco especial dedicada exclusivamente a la enseñanza de la astronomía con unos simpáticos (al menos eso creo) muñecos de peluche. Un Sol muy triste por no tener una estrella que lo acompañe y ocho planetas con sus características principales son los protagonistas. También hay un cometa y la Luna, compañera inseparable de la Tierra. No soy muy bueno haciendo manualidades así que fue mi papá el que hizo los muñecos que ahora viajan por las escuelas y otras salas para jugar con los chicos. Divertirse y aprender al mismo tiempo es algo bárbaro. Acá te presento el guión el espectáculo. ¿Te animas a ser titiritero vos también?

Narrador:

Esta es la historia de una estrella que estaba sola, es triste estar solo, cuando el resto de las estrellas en el cielo tenían compañía esta estrella vivía sola. Las otras, también llamadas soles, vivían en parejas, o de a tres, o en grandes grupos de estrellas amigas que se podían contar de a cuatro, de a seis, o veinte o cien estrellas juntas. Había estrellas que estaban todas juntitas, miles de estrellas todas juntas como si fuera en un barrio completo donde todas giraban alrededor de las otras. ¡Eso es compañía! Pero esta estrella de la que estamos contando su historia estaba sola.
¿Que te parece si armas tus propios muñecos de los planetas y representas esta obra a tus familiares y amigos? ¡Es muy divertido!
¿Saben como se llama esa estrella que no tiene otra estrella al lado para que la acompañe? Se llama Sol. Un día el Sol giraba alrededor del centro de la galaxia llamada Vía Láctea, que es como el trabajo del Sol, a eso se dedica, a girar y girar durante los miles de millones de años que dura su vida. ¡Es un gran girador!
Y en eso encontró a su alrededor una nube, estaba hecha de lo mismo que él, gases calientes como si fuera una hornalla de cocina gigante y recordó que él mismo había nacido así, de una nube de gas muy caliente, junto a algunos hermanos, que se habían ido y lo habían dejado solo.
Entonces pensó, pero, yo soy poderoso, yo puedo crear otros cuerpos celestes, soy grandote y puedo dominar toda esta nube. El Sol entonces se puso en el medio, empezó a girar y a girar, que es lo que mejor hace, porque el Sol es un gran girador, y alrededor de él se empezaron a formar otras pelotitas de distintos tamaños. ¡El Sol ya no estaba solo!

¿Saben quienes son los compañeros del Sol?

Sí los planetas, y los planetas que son grandotes tampoco quisieron quedar solos y formaron sus satélites para que les giren alrededor. Y con el material que quedó de tan grande construcción hicieron cometas, asteroides, meteoros y cuanto cuerpo anda dando vueltas en el Sistema Solar todos girando alrededor del Sol, si todos giran durante los miles de millones de años que duran sus vidas porque a eso se dedican, a girar. ¡Todos son grandes giradores!
¿Quieren conocer a cada uno de los planetas amigos del Sol?
Los planetas llevan nombres de dioses griegos. Los griegos creían en muchos dioses y creían que los veían en el cielo como nosotros vemos a los planetas.
Bueno, vamos a visitarlos pero primero vamos a charlar un poco con el Sol porque si no vamos para donde él está en el centro del Sistema Solar, se va a sentir solo, y estar solo es muy triste.
(Entra el Sol)
- ¡Hola! Yo soy el Sol, soy una estrella, eso es, una bola muy pero muy pero muy grande de gas muy, pero muy pero muy caliente como si fuera una hornalla de cocina gigante. Soy unas 33 mil veces más grande que la Tierra. ¿Qué cuanto es eso? Un montón de veces más grande. (…se requerirían ciento nueve Tierras para completar el diámetro solar y en su interior podría contener 1,305,555.56 veces la tierra, mi masa permite ser 33.000 veces mas grande que la tierra)
Le doy calor a todo el Sistema Solar y ese es ahora mi trabajo, además de girar ¿Les contaron lo bien que giro? Muchas cosas de las que existen, existen gracias a mí. La vida en la Tierra es posible por el calor que yo le doy. Sin mí, las plantas no tendrían qué comer, el suelo no sería bueno para la vida y los animales tampoco podrían vivir. Todos Ustedes necesitan de mí para vivir, juntos con la Tierra hemos hecho un buen trabajo permitiendo que corran por ahí chicos tan lindos como ustedes, tan simpáticos, tan...
(Interrumpe Mercurio)
- Ah! Estoy cansado. Yo tengo que andar muy rápido en el espacio, soy el que más rápido gira alrededor del Sol. El Sol es muy cariñoso y quiere abrazarme pero yo no puedo dejar que me abrace, si me abraza me quema entonces tengo que correr muy fuerte para escaparme. ¡Hay amores que matan!
En la antigua Grecia los artistas estaban convencidos que su inspiración provenía de unas chicas muy bonitas que los visitaban y los guiaban en cómo tenían que hacer las cosas. Así los músicos, los poetas, los pintores y escultores tenían sus musas inspiradoras. La astronomía se consideraba un arte (no una ciencia como hoy) y es por eso que los astrónomos tienen su musa: urania, una gordita muy simpática que los acompaña en las noches de observación.
- Eh Sol! ¿Cuándo le vamos a aflojar al calor? ¡Me estoy cocinando! Hace mucho calor aquí ¿verdad? (Mirando a los chicos). Tengo un calor terrible, tengo que correr más rápido que cualquiera para que este no termine por chamuscarme todo. ¡Esto no es vida! ¿Qué? ¿Vida? No, no tengo vida en mi planeta, bah, yo soy un planeta, por lo que debería decir no tengo vida dentro mío, no hay vida en Mercurio, no. ¡Hace mucho calor!
(Diálogo del Sol con Mercurio)
- Tu que edad tienes.
- Más o menos igual que tu. Tú tienes un poco más pero cuando todavía eras joven nos hiciste a nosotros, tu eres como nuestro papá. ¿No te acuerdas?
- Sí, pero a veces hago estas preguntas para averiguar si saben su historia. Es importante saber la historia de donde es uno.
- Sí, todo es muy lindo Sol pero me tengo que ir, hace un rato que estoy quieto y yo tengo que girar muy rápido, yo corro todo el día y ya estoy sintiendo demasiado calor. Hace mucho calor acá ¿no?
La razón por la cual mercurio gira muy rápidamente alrededor del sol es para no ser atraído por la gravedad de éste. En la antigüedad se dividían a las cosas entre graves (las pesadas) y leves (Las livianas como una pompa de jabón). Cuando los científicos descubrieron esa fuerza que mantiene girando a los cuerpos o a nosotros mismos sujetos sobre la tierra la llamaron fuerza de gravedad en honor a esa antigua definición.
(Nuevamente habla un poquito el Sol)
- Sí, el Sistema Solar, es decir, yo y los ocho planetas, más los cometas, los asteroides y todo eso que gira alrededor mío tenemos unos cinco mil millones de años. ¿Bastante no? Sin embargo todavía nos queda mucha vida, vamos a vivir otros cinco mil millones de años más. ¿Alguna vez vieron a mis hermanas las estrellas? Sí, ¿a la noche? ¿Todas las noches? ¡Qué lindo! Yo no las veo, se que son iguales a mí pero se ven chiquitas porque están muy lejos, pero muy muy lejos. Si yo me fuera algún día donde están ellas. Quédense tranquilos yo no voy a hacer eso. Pero si yo me fuera ustedes me verían igual que al resto de las estrellas, porque yo soy una estrella, que está sola.
(Entra Venus a escena)
- ¿Cómo que sola? Gracias por la parte que nos toca. Acaso nosotros no te hacemos compañía?
- Perdón. ¿Quién eres?
- ¿Cómo que quién soy? ¿Te olvidaste de mí?
- ¡Es que son tantos!
- No somos tantos, somos nueve. A ver ¿me ayudan a contar hasta nueve?
(Los chicos participan contando el número de planetas que tiene el Sistema Solar incluyendo el sol)
... Ahí está. Somos nueve y yo soy Venus, el planeta más caluroso del Sistema Solar. Mi temperatura es de 450 grados. Ni un pollo a lo spiedo puede vivir en mí pero bueno tengo cosas buenas, soy muy lindo.
- Es verdad, eres lindo.
- Visto con un telescopio se me observan fases como a la luna. Cuarto Menguante de Venus, Venus Creciente, Venus Lleno, Venus Nuevo, además llevo el nombre de la diosa del amor, todos los enamorados me buscan en el cielo para jurarse amor eterno. Claro, a veces miran a la Luna, pero no es lo mismo, vaya Usted a comparar, la Luna es un satélite, yo, yo soy todo un planeta. Y casi del mismo tamaño que la Tierra.
(Entra la Tierra, un ratito antes, casi dejando hablar solo a Venus se fue el Sol del escenario).
¿Sabías que desde Argentina se descubrieron hasta ahora más de una docena de asteroides? El primero se vio la noche del 4 de noviembre de 1921 desde el Observatorio de La Plata. Lleva el nombre de la esposa del astrónomo que lo vio por primera vez: Angélica.



- Perdón, ¿Hablaban de mí?

- ¡Tierra! ¡Qué suerte verte!
- ¿Cómo estás Venus? ¿Siempre tan acalorado?
- Bueno sí.
- Eso es culpa tuya. Esos 450 grados que tienes se deben a lo que en la Tierra llamamos efecto invernadero. Es cuando un planeta se queda con todo el calor que recibe del Sol y no lo deja ir, entonces, cada vez tiene más temperatura, como si tuviera fiebre, eres un planeta enfermo.
- Sí, pero tú tienes un poquito de esa enfermedad, de efecto invernadero.
- ¡¡SÍ!! (Se larga a llorar) En la Tierra hay gente mala que contamina el aire, tira aerosoles a la atmósfera, larga humo con los autos, no se cuida en las fábricas y eso me está matando.
- Pero, entonces puedes quedar como yo.
- Sí, si la gente no hace nada.
- Y qué se puede hacer, dale, te ayudamos.
- Los chicos me tienen que ayudar. Tienen que cuidar de no usar aerosoles, tienen que decirles a los papás que los caños de escape de sus coches no larguen humo, no tienen que tirar las pilas en cualquier lado sino guardarlas, llevarlas al colegio o a otros lugares que las juntan para que no me hagan mal. Si van de campamento, no tienen que tirar cosas a los ríos ni en la playa. Yo siempre permití que vivieran dentro mío, pero últimamente no me tratan muy bien.
- Pero cómo Tierra. Seguro que los chicos te van a ayudar. ¿Se acuerdan lo que tienen que hacer?
¡Me encantan las adivinanzas! ¿Te cuento una?: Me escriben con cuatro letras, significa claridad, me suprimen una letra, y una queda, nada más ¿adivinaste?... (La Luna)
(Venus y la Tierra ayudan a los chicos a repetir los cuidados necesarios para con nuestro planeta).
- ¡Qué bueno, dentro de unos años, quizás cuando estos chicos estén viejitos, yo ya no voy a estar enferma!
- ¡Claro que no!
- Gracias Venus.
(Venus tiene que esquivar a la Luna que empieza a girar alrededor de la Tierra).
- Siempre igual tu Luna. Chao Tierra, mucha suerte.
- Chao Venus.
(Habla la Luna con la Tierra)
- Qué se cree ese. El planeta de los enamorados. ¡Los enamorados son míos!
- Bueno, pueden compartirlos.
- Nada, yo soy la más linda del cielo, además, tu compañera inseparable. No lo vas a preferir a él que a mí.
- No Luna, tu sabes que yo te quiero.
- Es por eso que nunca te daré la espalda. Giraré alrededor tuyo sin darte la espalda jamás, siempre, mostrándote mi cara y en ella una sonrisa, es una cuestión de respeto.
- ¿Cuál es tu función?
- Muchas, tengo mucho trabajo. En estas épocas con un trabajo no alcanza así que yo tengo varios. Uno es girar, yo giro todo el tiempo, doy vueltitas y además, giro alrededor tuyo, ¡soy una gran giradora!
- Como yo.
- Y como el Sol y los planetas, todos giramos, eso lo hacemos muy bien, pero además yo hago otras cosas. Yo muevo los mares de la Tierra, los pescadores saben de lo que estoy hablando. ¿Alguna vez fueron a pescar? Si van tendrán que prestar mucha atención a las mareas, eso lo hago yo, con la ayuda del Sol es verdad, pero es uno de mis trabajos. También ilumino la noche. Lo hago con muchas ganas durante toda una semana, aunque después me canso y sigo iluminando pero por la mitad, agoto todas mis fuerzas iluminando las montañas y las llanuras, los mares y las ciudades, iluminando en la China y la Argentina, en España y en Gran Bretaña, en Noruega y a tu abuela. Me canso tanto que durante una semana no ilumino nada eso lo llaman la gente de vos Tierra, Luna Nueva. Después empiezo de a poquito a agrandarme, primero quedo como una media luna y después, otra vez como Luna Llena, iluminando a Sudán y a Pakistán, a Mongolia y a Letonia, a Italia y a Yugoslavia, a...
- Bueno, esta bien, ya te entendí. De noche iluminas todo, como de día ilumina el Sol.
- Sí, a veces se me ve también de día. Es que le voy a contar al Sol como se ven sus hermanas las estrellas de noche (despacito como para que el Sol no escuche) Es que se siente muy solo.
- Mira, ahí viene Marte.
- Entonces yo me voy.
- ¿Por qué?
- Es que Marte era el dios de la guerra y yo simbolizo el amor. El amor y la guerra no se llevan bien.

- Entonces yo también me voy, donde vayas voy, estaré yo.

(Entra Marte)
- Todos me esquivan, es que hace mucho mucho tiempo creían que a mí me gustaba la guerra y esas cosas. Pero la guerra no es buena, pelear no es bueno, es mucho mejor hacerse amigos, jugar, pasarla bien mirando dibujitos o leyendo un buen libro. Encima estoy oxidado, soy rojo por eso, porque soy de hierro y el hierro se oxida y queda rojo. Todos sueñan conmigo, gente de todas las épocas imaginaron que yo estaba habitado por marcianos, seres como los de la Tierra, enanitos verdes con antenitas de colores, pero eso no es cierto. No hay vida en Marte, no existen los marcianos, no hay vida en ninguna parte del Sistema Solar salvo en la Tierra.
Yo soy chiquito, soy de la mitad del tamaño que el planeta de ustedes ¿saben cómo se llama el planeta de ustedes?: la Tierra. Tengo dos lunas, como la Tierra tiene una, yo tengo dos, son chiquitas pero son dos, no iluminan mucho pero son dos, bueno, no son muy importantes pero son mías y eso las hace importantes, al menos para mí.
(Entra a escena Júpiter)

- Yo soy importante.
- ¿Vos? Sí, claro. Eres Júpiter.
- Yo soy el más grande de los planetas del Sistema Solar.
- Sí, pero yo tengo dos lunas y la Tierra tiene un solo satélite natural, eso me hace importante a mí también.
- Yo tengo 61 satélites naturales, o lunas como quieras llamarlas.
- ¡61!
- Sí, y tengo una tormenta tan grande que entrarían dentro de ella tres planetas como la Tierra.
- ¡Enorme!
- Y soy todo gaseoso, como el Sol, pero yo no brillo por luz propia sino que brillo porque hago rebotar la luz del Sol, como vos, como la Tierra y como todos los planetas que no tenemos luz propia.
¿Siempre te confunde el cuarto menguante de la luna con el cuarto creciente? Cuando la luna está creciendo se muestra como una letra C mientras que cuando se achica podemos verla como una e de decrece.
- Claro, el Sol es como una lamparita gigante y nosotros como espejitos.
- En mi caso, espejote. Yo soy gigante.
- ¿Y gaseoso?
- Sí estoy hecho de gases en algunas partes muy calientes como si fuera una hornalla de cocina grandota, en otras partes, ese mismo gas está muy frío. Tengo vientos fuertísimos que harían volar los sombreros de las personas, los paraguas, sus autos, arrancaría los árboles y los techos de las casas, si hubiera vida claro está, pero aquí tampoco hay vida.
- Y, digo yo. Sus lunas son muy importantes.
- Algunas son más grandes que Mercurio y que Plutón, que son planetas. Algunas veces hasta los cometas giran alrededor mío. ¿Quieres saber algo más de mí? ¿Quieren saber ustedes algo más de mí? Yo tengo anillos.
- ¿Cómo los de Saturno?
(Aparece Saturno)
- Como los míos no. Los míos son los más grandes, los más brillantes, son los más lindos para no ser tan modesto.
- (Mirando a los chicos habla por última vez Marte) Estos dos son muy grandotes y si se pelean mejor yo me voy.
- No le pregunté a Marte cómo están los asteroides, los cuidamos juntos siempre están entre él y yo. Son bastante inquietos.
- ¡Cómo estás Júpiter!
- ¡Muy bien! No quise ofenderte con lo de los anillos, los tuyos son hermosos.
- Bueno, no es lo único que tengo.
- Siempre tuvimos muchas cosas en común.
- Es verdad, yo también soy gaseoso, tengo muchas lunas..., tengo 31. Pero los dos tenemos anillos y yo también tengo una tormenta como la tuya pero la mía es más difícil de observar. Nunca me prestaron demasiada atención.

 - Pero cómo. ¡Todos los libros hablan de vos!

- Sí, pero de mis anillos. De mi no hablan mucho.
- Sabes por qué no hablan mucho, porque no saben. Si no se sabe es mejor no hablar, hasta que uno aprenda, después sí, para enseñarle a los demás. Sabes que va a ayudar. Me contó la Tierra que la gente de allá mandó una nave para que te investigue, ya salió y en unos años va a llegar a visitarte, te va a sacar fotos, vas a aparecer en todas las revistas, te van a conocer a vos y a esa luna tan grande que tienes, una de las 31, ¿cómo se llama?
- Titán.
- Sí, esa, también la van a visitar.
- ¡Qué bueno! Me voy a poner lindo para las fotos. ¡Quizás hagan una película! Voy a ser famoso, voy a ser famoso.
(Júpiter ya se fue, mientras bailaba Saturno feliz por los estudios que los científicos harán sobre él. Lo que sigue es el diálogo entre Urano, Saturno y los chicos)
- ¿Qué es todo este ruido? No me dejan dormir.
- Vos siempre estás durmiendo.
- En realidad siempre estoy acostado, yo giro acostado, como dando vueltas en la cama, pero giro, como todos, yo también soy un gran girador. ¿A ti quién te descubrió?

- No sé, siempre supieron que yo existía.

- A mí me descubrieron. Las personas de hace mucho, pero mucho tiempo. Antes de nuestros abuelos y antes de los abuelos de nuestros abuelos sólo conocían a Mercurio, a Venus, a la Tierra, a Marte, a Júpiter y a Saturno, perdón, a ti. Pero como yo estaba tan lejos no me conocían. Una noche un señor apuntó su telescopio al cielo y me vio por primera vez: Se llamaba Guillermo Herschel ¿Hay algún Guillermo por acá? Sí. ¡Nombre de descubridor! Ese dijo Tierra a la vista no, no Urano a la vista o algo parecido. Después supieron que yo me parecía bastante a Júpiter y a ti, que también tengo muchas lunas, tormentas y fuertes vientos y anillos, no como los tuyos, son hermosos, pero tengo anillos. Unos años más tarde descubrieron a Neptuno. ¡Neptuno! Dale que se hace tarde.


Si te gusta la astronomía y no tienes telescopio no te hagas problema. Un buen par de binoculares que puede haber en tu casa sirven para ver muchas cosas que a simple vista no puedes observar. Prueba una noche cualquiera y verás cuantos descubrimientos haces.
(Llega Neptuno).
- ¿Para qué es tarde? ¿Para dormir? Tu siempre quieres dormir.
- No, por los chicos. Te están esperando.
- Dile que me parezco a ti.
- Dale ven, saben mucho.
- ¿Sí? A ver, yo soy como los otros. ¿Cómo soy? Soy gaseosos, tengo muchas lunas, trece en realidad, tengo anillos, vientos fuertes (esto lo dice ayudado por los chicos del auditorio). Pero cómo, me conocían de antes.
- No, es que saben mucho.
- Bárbaro tengo un frío terrible. Estamos tan lejos del Sol que su calor no nos llega, es como tener una estufa en la otra punta de la casa, uno se congela, además, siempre de noche hace frío, como nosotros estamos tan lejos del Sol tampoco nos llega mucho su luz y no nos ilumina de día, siempre estamos de noche. ¡Qué lindas que se ven las estrellas desde acá! ¡Si el Sol pudiera mirarlas el que extraña tanto a sus hermanas!
- Hablando de frío, mira quién viene.
- ¡Plutón!
- ¿Cómo están amigos?
- Con frío.
- Yo también por eso vengo emponchado. Me contaron que Mercurio y Venus están muertos de calor ¡Quién tuviera un veranito!
- Tu sí que eres raro, eh.
- ¿Por qué?
- Bueno, cuando nació el bisabuelo de estos chicos a ti no te habían descubierto.
- Es verdad, me conocen hace poco y todavía no saben demasiado de mí, pero ya se van a encariñar, soy un tipo muy amable, aunque algunos me dicen que soy un poco frío.
- ¡Eres medio lenteja!
- Lo dices por lo que tardo en girar alrededor del Sol, es que es mucho viaje. Yo tardo 247 veces más que la Tierra, en otras palabras, un año mío es igual a 247 años terrestres. Permítanme ser más claro, ¿cuántos años tienen ustedes? ¿Qué? Cinco. Pues si estuvieran arriba mío no hubieran cumplido media hora de vida, serían un bebé como algún hermanito que seguramente tendrán.
- Tu nombre me gusta.
- Es parecido al de un perro de dibujitos de Disney: Pluto. ¿Lo conocen? Y además soy el último de los planetas del Sistema Solar. Más allá de mi caminito alrededor del Sol, largo camino que me convierte en un gran girador solo hay cometas. ¡Esos sí que están locos! Últimamente me cambiaron el nombre, no soy un planeta, soy un planetoide. Soy un planeta chiquito.

(Aparece un cometa volando sobre la cabeza de Plutón).

- Para hombre, con más cuidado.
- Es que nosotros giramos muy rápido.
- ¿Más rápido que Mercurio?
- A veces sí.
- Pero tu estás lejos, no tienes miedo que el Sol te abrace.
- No, por ahora, pero mi camino es muy estirado, y por momentos estoy muy cerca del Sol. Yo visito a todos los planetas. Si quieren saber algo de alguno me preguntan a mí. Es un lindo viaje, aunque un poco arriesgado, yo soy de hielo y el Sol está hecho de gases a temperaturas muy calientes como si fuera una gran hornalla de cocina así cada vez que paso cerca me derrito un poco. ¡Es un peligro!
- ¿Y eres el único?
- No, somos miles, yo diría miles de millones. Eso es mucho, mucho, mucho. Somos parecidos, algunos más chiquitos que otros, algunos con una cola o como yo, con varias. Yo soy de los más sofisticados.
Ustedes (dirigiéndose a los chicos). ¿Conocen algún cometa?

Narrador:
Así es el Sistema Solar. El Sol ya no está solo, tiene ocho planetas que le giran alrededor, porque esa es la tarea de un planeta, girar, son grandes giradores. Los planetas, algunos, tienen lunas, más o menos grandes, más o menos brillantes pero siempre compañeras siguiendo a los planetas por donde estos van. En otro lugar no hay vida, pero si en la Tierra y es nuestra responsabilidad cuidarla. ¿Para qué? Para que el Sol esté contento y para que puedan contarse historias como esta por mucho, pero mucho tiempo más.
En 1999, gracias a una amiga, pude viajar a Italia a ver un eclipse de Sol. Llamamos eclipse de Sol a cuando la Luna se pone entre el Sol y nosotros y entonces no podemos ver al Sol. Es como si de pronto se hiciera de noche. ¡Es un espectáculo maravilloso!

2/05/2011

 2. El Sistema Solar

Hace mucho, mucho tiempo, el Sol estaba en el medio de una nube gigante de la que iba a nacer la Tierra y el resto de los planetas. El Sol giró cada vez más rápido, como giran cada vez más rápido los bailarines cuando dan vueltitas y así se fue juntando todo ese gas en grandes pelotas que luego se enfriarían (porque al principio estaban muy calientes) y darían forma a los planetas. Así nació la Tierra, hace muchísimo tiempo, junto con Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno que son los otros planetas del Sistema Solar, 8 en total. Cada uno de ellos comenzaron a dar vueltas alrededor del Sol y algunos dejaron que otros cuerpitos giraran a su alrededor y hoy los llamamos lunas. La Tierra tiene a la Luna y otros planetas, Saturno por ejemplo, tiene 31 lunas.
Muy grande era esa nube, tanto que quedó algo de todo eso después de que los planetas se formaran y con ese nacieron cometas, asteroides y muchos otros objetos que dan vueltas en el Sistema Solar. Ahora vamos a conocerlos uno por uno.


Mercurio:
Es el planeta que está más cerca del Sol. Como el Sol es muy grande y tiene mucha fuerza quiere agarrar a Mercurio igual que al resto de los planetas. Para que esto no pase los planetas giran más o menos rápido a su alrededor. Mercurio es el que tiene que girar más rápido, un año en Mercurio dura nada más que 88 días de los nuestros.
Muchas veces habrás escuchado decir que el sistema solar es como nuestro vecindario cósmico. Mafalda en una de sus tiras cómicas miraba la luna y pensaba y repensaba que no son más que el felpudo del universo. El universo es tan grande que viajar a los planetas es muy cerca comparado a ir a las estrellas o más allá.
Mercurio no tiene atmósfera, no tiene aire que respirar y el cielo si estuviéramos parados sobre él sería siempre negro (salvo cuando miramos para donde está el Sol que se vería enorme). Esa atmósfera que Mercurio no tiene es la que necesitaría para protegerse de los meteoritos que todo el tiempo están chocando contra el suelo. Por eso Mercurio tiene muchos cráteres como la Luna. Mercurio es chiquitito y hace mucho calor cuando estás de día pero mucho, mucho frío a la noche. No hay vida en Mercurio como en ninguno de los planetas del Sistema Solar a no ser la Tierra que es donde vivimos nosotros.


Venus:
Lleva el nombre de la diosa del amor y la belleza. En el cielo mirarlo justo cuando se hace de día o cuando está por hacerse de noche es hermoso. Muy brillante y de color amarillo es uno de los puntitos que más llamaron la atención de los astrónomos de todas las épocas.
Desde hace algunos años se estuvieron mandando algunas naves a visitar a Venus. No llevan astronautas, no hay hombres que hayan ido a Venus pero sí muchos robots que sacaron fotos, le tomaron la temperatura, midieron sus montañas y estudiaron muchas cosas para que conozcamos a Venus.
Este planeta en lo único que se parece a la Tierra es que tiene más o menos el mismo tamaño. Está cubierto de nubes como en un día feo de la Tierra pero esas nubes no están hechas de lo mismo que las que vemos todos los días, no podríamos respirar en Venus. Hace muchísimo calor, unos 450 grados centígrados que es más que el calor que tiene el horno de la cocina cuando mamá hace la comida.
Los astrónomos cuentan que en Venus no podríamos caminar por lo que ellos llaman presión. Eso significa que si estuviéramos en este planeta tendríamos que soportar el peso igual a 90 chicos como nosotros encima nuestro, como si cargáramos una mochila y adentro de ella a todos los chicos del curso, más los compañeros del curso de al lado, más los alumnos de otro curso más del colegio.
Venus aparece en el cielo justo antes después que el sol se ponga a la noche o justo antes que el sol salga a la mañana. Los griegos se lo confundían con dos planetas diferentes y le pusieron dos nombres: lucifer y vesper.



Es nuestro planeta, desde el espacio los astronautas sacaron muchas fotos de la Tierra. Es hermosa. Hay una cosa muy curiosa, aunque su nombre es Tierra la mayor parte de este planeta donde vivimos es agua, en forma de mares pero también tenemos que contar la que hay en los ríos, las lagunas y los océanos. Si alguna vez fuiste de vacaciones a la playa te acordarás que el mar parece que no termina nunca, es muy grande. Alrededor de la Tierra y durante todo un mes la Luna da una vueltita, siempre nos muestra la misma cara y la otra solo la conocemos por algunas naves que fueron a espiar y sacaron fotos que los astrónomos ahora nos muestran.

 Marte:

Es llamado el planeta rojo, es como un desierto igual que los de la Tierra lleno de rocas y algunas montañas muy altas. El color rojo es porque está oxidado. Pregúntale a tus papis si hay algo de hierro en el patio de tu casa que se lo hayan olvidado hace mucho tiempo, si es así, es bastante seguro que este rojo como Marte.
Es de la mitad del tamaño de la Tierra y no es muy agradable como para ir de vacaciones porque hace mucho frío, unos 80 grados bajo cero. Tendríamos que ponernos muchos buzos, campera, gorrito de lana, guantes en las manos, medias gruesas en los pies y hasta un pasamontañas e igual tendríamos mucho frío. Hay tormentas de arena que nos harían mal a los ojos como cuando un auto levanta polvo en una calle de tierra y vientos muy fuertes que nos tirarían al piso. Si estuviéramos en una nave espacial volando por Marte podríamos ver el volcán más grande de todo el Sistema Solar, unas seis veces más alto que el más grandote de la Tierra. Marte tiene dos lunas, se llaman Fobos y Deimos que significan el temor y el terror. Esos nombres no son muy lindos pero las lunitas son bastante simpáticas, son chiquitas y un poco deformes como si fueran dos papas que dan vueltitas alrededor de Marte. No son muy brillantes pero desde Marte se los ve muy grandes en el cielo porque están muy cerca aunque nos taparían muchas estrellas que de noche no podríamos ver.


Los asteroides:
Son como planetas chiquitos. Son muchísimos que giran alrededor del Sol entre Marte y el próximo planeta del Sistema Solar que es Júpiter. Se descubrieron recién en 1801 cuando vivían nuestros tatara - tatara abuelos. Son como piedras que van dando tumbos por el espacio.

 
Júpiter:

Es el más grandote de los planetas que giran alrededor del Sol. Muchas más veces más grande que la Tierra es a comparación como si fuera una piñata de cumpleaños al lado de una manzana que representaría a la Tierra. Es gaseoso, eso quiere decir que no podemos caminar sobre Júpiter porque no tiene un suelo duro como la Tierra. Es como si fuera todo aire pero de distintos colores, a distintas temperaturas y hecho de cosas que no podemos respirar. No es un planeta tranquilo. Tiene vientos muy fuertes, tormentas que hace más de 400 años que las vemos y todavía no terminan aunque no son tan brillantes como los de Saturno para que los observemos desde la Tierra también tiene anillos.
Si la Tierra tiene una lunita que vemos a la noche en Júpiter hay 16. Una de ellas es más grande que Mercurio y que Plutón, que son planetas. En una hay volcanes activos que lanzan chorros de gases muy calientes al espacio y otras lunitas son como bolas de hielo grandotas llenas de cráteres.
¿Cuántas lunas tiene Júpiter?
Júpiter tiene por lo menos 61 lunas conocidas. Las cuatro más grandes son llamadas Io, Europa, Ganímedes y Calisto. Estas cuatro lunas son llamadas los satélites Galileanos porque ellas fueron primero vistas en 1610 por el astrónomo Galileo Galilei. Ganímedes es la luna más grande en el Sistema Solar, con un diámetro de 3,260 millas. Io tiene una gran cantidad de volcanes activos y está cubierta con azufre. Calisto tiene un océano acuático debajo de su superficie de hielo rocosa, altamente bombardeada y cubierta de cráteres. Europa, la cual está cubierta por una superficie de hielo agrietada, también puede ser que tenga un océano de agua líquida. Las otras lunas son más pequeñas y tienen formas irregulares. Se piensa que la mayoría de estas lunas pequeñas son asteroides que fueron atrapados por la fuerte gravedad de Júpiter.


Saturno:

¡Qué lindo que es Saturno!. Es muy probable que sea el más lindo de todos los planetas. Es muy grandote y tiene unos anillos mucho más grandes todavía.
Los anillos están hechos de muchísimas pelotitas muy chiquitas de hielo que dan vueltitas alrededor de Saturno, no se las puede contar de tantas que son pero desde lejos, muy lejos como está la Tierra de Saturno, parece como si fuera un anillo por el que podríamos caminar, como si fuera un piso gigante, como un caminito. El primero que vio los anillos de Saturno fue un señor llamado Galileo, muchos otros estudiaron a estos anillos después, incluso vos si miras con un telescopio vas a poder ver a Saturno rodeado de sus anillos. Si te sorprendió que Júpiter tuviera 61 lunas tienes que saber que Saturno, tiene 31. Son de distinto tamaño, de diferentes colores y una de ellas es muy interesante porque se parece a la Tierra cuando era muy joven y cuando los hombres no existían, ni los animales, ni las plantas, hace mucho, mucho tiempo. Una nave está viajando para sacar fotos de esa luna que se llama Titán y tomarle la temperatura y saber de qué está hecha y responder un montón de preguntas que se están haciendo los astrónomos que son señores muy curiosos sobre las cosas del espacio. Saturno también es gaseoso y se parece bastante a Júpiter. Tiene vientos fuertes y nubes gigantes. También tiene tormentas que se ven desde la Tierra.
Si miras con un telescopio a saturno podés ver una franja oscura entre los anillos que lleva el nombre de su descubridor: Cassini. Este es el nombre también de una nave que está investigando al planeta y que fue lanzada en conjunto por los estados unidos y la agencia espacial europea.

Urano:

No siempre supieron los astrónomos que Urano estaba allí, en el cielo, dando vueltitas alrededor del Sol. Hace algunos años un señor que se llamaba Guillermo Herschel lo vio por primera vez con un telescopio muy grandote que se había construido él mismo. Como era el astrónomo del rey de Inglaterra, que se llamaba Jorge, Herschel quiso ponerle al “Planeta Jorge” pero los demás astrónomos no quisieron y lo llamaron Urano que les pareció más lindo para un planeta.
Urano es bastante raro, gira acostado. Mientras todos los planetas tienen sus polos mirando para arriba y para abajo (por eso los polos de la Tierra son tan fríos) los polos de Urano miran para el Sol. Pero el Sol está muy lejos y no llega a calentar mucho a Urano que es muy frío, más frío que un cubito, que es muy frío. Por eso no hay vida en ninguna parte del Sistema Solar, o hace mucho calor o hace mucho frío, los gases de la atmósfera son para nosotros veneno y no podríamos respirar en ningún planeta que no sea la Tierra, además los vientos y las tormentas nos harían la vida imposible y en algunos los volcanes serían todo un peligro. Urano tiene 27 lunas y anillos.
Me gusta imaginarme a Urano como si fuera un dormilón. Su eje de rotación apunta al sol. Podríamos decir que gira acostado. Como si estuviera durmiendo.


Neptuno:
Se parece bastante a Urano, también tuvo que ser descubierto por un grupo de señores que lo buscaron durante mucho tiempo con sus telescopios porque no se lo ve a simple vista cuando miramos al cielo. Es azul, gaseoso y con anillos. Tiene 13 lunas.
Hay dos astrónomos llamados marcy y buttler que son como los galileos de nuestra época. Ellos solos han descubierto la mayoría de los planetas extrasolares que conocemos. Hace muy poco que esta historia comenzó pero nos deja soñar con posibles cuerpos como la tierra, viajes espaciales y... ¿ET?
Para saber un poco más:

En el año 1991 muchos astrónomos se juntaron en la ciudad de Buenos Aires, en una reunión que hacen cada cuatro años como si fuera un mundial de fútbol con la diferencia que en vez de jugar al fútbol hablan de astronomía.
Mientras estos señores contaban entre ellos las cosas que hacían en su trabajo les llegó la noticia desde Inglaterra que otros astrónomos habían descubierto un planeta dando vueltitas alrededor de una estrella que no era el Sol, era otra estrella distinta, de las muchísimas que hay en el cielo y que vemos a la noche. Desde ese momento se descubrieron más de 30 estrellas que tienen planetas. Los planetas no se parecen a la Tierra, todos son muy grandotes, más grandotes que Júpiter, muy calientes, más calientes que Mercurio y están muy lejos, mucho más lejos de lo que te puedas imaginar. Pero son cosas que antes no sabíamos, los astrónomos siempre buscan cosas nuevas para estudiar porque les encanta saber cosas nuevas y los planetas dando vueltas a otras estrellas son muy novedosos. Hasta enero de 2011 se han descubierto 435 sistemas planetarios que contienen un total de 519 cuerpos planetarios, 543 de estos sistemas son múltiples y 24 de estos planetas están por encima de las 13 veces la masa de Júpiter por lo que muy probablemente sean enanas marrones.4
En las vacaciones de invierno de 2001 tuve la suerte de trabajar en el teatro auditórium de mar del plata en un ciclo que ellos llaman a desaburrir el invierno. En él pasaron durante 15 días más de 25.000 chicos. Yo estuve con muchos de ellos hablando sobre astronomía, jugamos, armamos rompecabezas y hasta hicimos algunos dibujos como el de aquí que representa al sol y a los 9 planetas... Ah, también al cinturón de asteroides.

El Sistema Solar a tu medida

Cuando abrimos un libro de Astronomía, que se refiera por ejemplo a Sistema Solar. ¿Hasta donde llegamos a entender esos números seguidos de tantos ceros? Al leer estas cifras, difícilmente nos daremos cuenta de que tan grande es Júpiter o que tan lejos esta la Tierra del Sol. Para llegar a dimensionar las distancias y diámetros de los cuerpos que nos acompañan en el Sistema Solar, reduciremos sus cifras a otras que sean más accesibles y hasta cotidianas. Por eso vamos a tomar una sola escala, es decir, vamos a dividir el tamaño de los planetas por el mismo numero que lo haremos con su distancia al astro rey. Así pues, nos quedara un Sistema Solar capaz de caber dentro de una ciudad, te propongo que tomes un mapa de la tuya y recorras conmigo nuestros vecinos más cercanos en el Universo.
En el centro el Sol, de 1,87 metros de diámetro, lo ubicaremos en una esquina importante de la ciudad y desde allí comenzaremos un viaje por el Sistema Solar donde tal vez este tu casa.
A 78,6 metros de nuestro punto de partida se encuentra Mercurio, una pequeña pelotita de 0,66 cm.; totalmente dominada por ese enorme globo gaseoso que es el Sol y que por ahora tenemos muy cerca.
Nuestro siguiente encuentro será con Venus, estamos a 146 metros de nuestra estrella (muy poco menos que una cuadra y media), y quien en realidad es un bellísimo disco cubierto de nubes se nos presenta en nuestra escala como un insignificante cuerpo de apenas 1,70 centímetros.
¿Te animas a hacer esta escala sobre un mapa de tu ciudad? También podés ir con mamá, papá y algunos amigos tuyos a caminar por donde hayas dibujado en el mapa imaginando donde estarían los planetas. ¡Podés aprender mucho así y de paso les enseñas a tus amigos!
Atención! Si tu casa se encuentra a dos cuadras de donde colocaste a nuestro Sol, estas sobre el lugar que ocupa la mismísima Tierra, nuestra casa. Pero no te desilusiones si te digo que esta solo tiene 1,72 centímetros de diámetro (un diámetro 110 veces más chico que el del Sol). ¿Y la Luna? ; una esfera de 0,46 cm.; girando alrededor de la Tierra a una distancia de medio metro. Después de todo esto si te sirve de consuelo (ya se que no yo lo he intentado más de una vez) piensa que todos tus problemas transcurren en un lugar casi microscópico del Universo.
Y ahora si, la ansiada visita a Marte, el planeta rojo, que vos podrás hacer esta misma tarde llegándote a 309 metros de tu Sol, claro que lo único que vas a encontrar es una bolita de 0,90 centímetros, acompañada de sus dos lunas Fobos y Deimos, a esas no las vas a ver pero se encontraran a 0,90 y 3 centímetros respectivamente de Marte.
Hemos recorrido el llamado Sistema Solar Interior, poblado por planetas que se nos parecen bastante, están formados por rocas y son chiquitos. No nos costo mucho viajar por esta región, vimos que están relativamente cerca unos de otros y al menos en nuestra escala pudimos hacer este viaje caminando. Ahora tendremos que caminar con cuidado de no pisar ningún asteroide de los que se encuentran entre las órbitas de Marte y Júpiter para llegar precisamente a este ultimo, un gigante de 20 cm.; de diámetro (11 veces el de la Tierra) y gira alrededor del Sol a una distancia de 778.000.000 km.; perdón creo que a esta altura ya no nos gustan los números de tantas cifras, sigamos con nuestra escala y Júpiter se encontrara a 1.055 metros o si lo preferís a diez cuadras y media del Sol.
Como ya sabes, la tierra gira alrededor del sol. Eso es lo que nosotros llamamos año. Un día yo enseñaba sobre que el año no tiene exactamente 365 días sino un poquito más que cada cuatro años nos hace sumar un día más al mes de febrero y a ese año lo llamamos bisiesto un chico me miró preocupado y me dijo: suerte que hacemos eso. ¿Por qué?, Les respondí. Porque si no estaríamos festejando el año nuevo a las 6 de la tarde.
Júpiter tiene 61 satélites naturales o lunas de las cuales las cuatro más grandes pueden verse con un par de binoculares desde la Tierra. En nuestra escala se encuentra de Júpiter a una distancia de 60 cm.; (Io), 95 cm.; (Europa), un metro y medio Ganímedes y a 2,65 metros Calisto. Para llegar a la luna más distante de las 16 deberíamos alejarnos 32 metros de Júpiter. En el Sistema Solar Exterior las distancias se hacen cada vez mas grandes, y para ver a Saturno (una esfera de 16,3 centímetros de diámetro) tenemos que alejarnos veinte cuadras del Sol. Claro que para ver el mas externo de los anillos nos moveremos 65 cm.; (compáralo con la distancia de la Luna a la Tierra y no te asustes), equivale a decir 38 Tierras una al lado de la otra. Siguiendo con esta forma tan rápida y llevadera de viajar por el Sistema Solar, que cualquier escritor de ciencia ficción nos envidiaría, llegamos a Urano, otro globo gaseoso esta vez de 7 cm.; de diámetro a 39 cuadras del Sol. Para llegar a Neptuno te recomiendo que te agarres la bici porque tendrás que hacerte unas veintiún cuadras mas, este se encuentra a unas 60 cuadras de esa esfera de 1,87 metros que simboliza nuestra estrella mas cercana y que desde aquí esta muy lejos de parecerse a ese disco imponente que estamos acostumbrados a ver desde la Tierra. A Neptuno debes darle un diámetro de 6,60 cm. Es el ultimo de los planetas gigantes, gaseosos, fríos y con anillos (aunque hallamos mencionado nada mas que los de Saturno) y con gran cantidad de lunas. Por ultimo el planetoide Plutón, una pelotita de 0,25 centímetros, el más chico de todos. Con el terminamos un recorrido por los principales cuerpos que giran alrededor del Sol y por algunos de los que dan vueltas alrededor de los planetas. Espero te haya quedado una idea un poco mas clara de cual es el lugar que ocupamos en el Sistema Solar; pero quédate tranquilo que la Tierra de verdad es bastante grande y todavía hay lugar para todos.
Los astrónomos tienen su pájaro. Como algunos imaginan que el pingüino es mozo o el hornero un perfecto arquitecto existe una especie de búho llamado ñacurutú que en nuestro continente le dicen el pájaro astronómico. Todas las noches sale mirando para arriba a contar estrellas y a chistarle al que lo hace perder.

Girando alrededor de nuestro chico-Sol

Estoy empecinado en que el Sistema Solar sea para vos algo muy cotidiano, tanto como las cuadras que caminas hasta el colegio o el recorrido que hace el colectivo todas las tardes para llevarte a la casa de tu amigo. Es que nunca antes imaginaste el Sistema Solar como algo que podías achicar hasta los tamaños que te son familiares pero con la nota donde lo pusimos en tu ciudad ahora las cosas pueden empezar a verse distintas.
Siempre estuvimos acostumbrados a suponer que si una nave espacial salía de la Tierra para arriba a algo le tenía que pegar. Después de ese jueguito de escalas nos dimos cuenta que el Sol junto con su corte de planetas conforman un sistema donde abunda el espacio vacío, como es en realidad el Universo.
Ahora imaginemos los tiempos que tardan los planetas en girar alrededor del Sol, es decir, el año de cada uno de ellos. Nosotros sabemos que son 365 días y algo más, pero ¿cuánto será lo que tarda Mercurio en girar alrededor del Sol? La respuesta en este caso es 88 días terrestres. Pero si quisiéramos hacer un juego en el patio de nuestro colegio este tiempo no nos serviría, es que se nos acaba el recreo pronto y el que hace el papel de Plutón no se movió ni un poquitito.
Entonces imaginemos que la Tierra tarda un minuto en girar alrededor del Sol, nuestro año entonces nos quedó reducido a este corto tiempo. A partir de este numerito sabremos que Mercurio tarda 15 segundos y Venus tiene un año en esta escala de 37 segundos.
Si te gusta mucho la astronomía tienes un día especial para festejar. Es el 24 de octubre día de la astronomía en argentina. Un día como ese abrió sus puertas el observatorio de Córdoba, el primero de nuestro país.

El Sistema Solar a tu medida

Marte, que está después que nosotros en orden desde el Sol, tardará un minuto con cincuenta y tres segundos (casi 2 minutos para no complicar) en girar a su alrededor. Júpiter tendrá un año de 11 minutos y medio y el recreo que se nos acaba.
Saturno, el hermoso planeta de los anillos tarda casi media hora en su recorrido en torno a nuestra estrella y Urano tardaría 1 hora y 24 minutos tomándose todo su tiempo. 2 horas con 44 minutos para Neptuno y terminamos con un lento pero también muy lejano planetoide como es Plutón, que tarda en nuestra escala más de 4 horas en su año.
Así tu Sistema Solar también se mueve y los planetas que te habíamos presentado antes ahora giran alrededor del Sol y sobre todo en tiempos que vos puedas entender. ¿Te animas a jugar con tus amigos a este baile de planetas? Si es así probemos:

Necesitamos cinco participantes que sean:
1. El sol.
2. Mercurio.
3. Venus.
4. Tierra.
5. Marte.
Al que le tocó ser el Sol le espera un trabajo tranquilo, está en el centro de las órbitas (los caminitos en círculo) de todos los planetas. Él tendrá que quedarse parado para que todos den vueltas a su alrededor como si fuera el centro de una calesita.
Para Mercurio, nuestro amigo tendrá que girar en torno al Sol cada 15 segundos a una distancia de medio paso del centro de nuestro Sistema Solar en miniatura.
Y si cuando seas grande quieres ser astrónomo vas a tener que mudarte a la ciudad de la Plata, a Córdoba o a San Juan que son las tres facultades de Argentina que tienen la carrera de licenciado en astronomía. Vas a tener que estudiar mucho pero es fantástico.
Venus va a girar en 37 segundos (si lo haces en cuarenta no me enojo) a una distancia de un paso. Si te fijas bien veras que el chico que personifica a Mercurio tuvo que dar más de dos vueltas cuando vos diste una sola. La Tierra hará un giro alrededor del chico-Sol cada un minuto, a una distancia de dos pasos y medio de este. Mercurio dio cuatro vueltas (cuatro años suyos) y Venus casi dos cuando nuestro chico-Tierra cumplió con su primera vuelta. Marte (acá terminamos porque la tarea de personificar a los otros planetas, mucho más lentos sería muy aburrida) tardará casi dos minutos a una distancia del chico-Sol de dos pasos y medio. Para cuando nuestro chico-Marte haya dado una vueltita (un año marciano) el chico-Mercurio dio ocho vueltas y ya está un poco mareado, Venus dio casi 5 vueltas y media y en la Tierra festejamos ya dos fines de año con regalos de Papá Noel y Los Reyes Magos incluidos.


La astronomía no tiene que ser algo complicado. Muchas de las cosas que vemos todos los días son fenómenos astronómicos. Los cambios del día y la noche, la salida del sol y la luna y las diferentes fases de ésta, el movimiento de las estrellas, las estaciones. Todas estas cosas son estudiadas por la astronomía. Otras cosas pasan menos seguido como los eclipses de sol o de luna o poder ver algún cometa pero no es tan raro... ¿alguna vez viste un eclipse?
Meteoritos y cometas

Dando vueltas alrededor del Sol hay muchísimos cuerpitos que son en realidad el material del que esta hecho el Sistema Solar. Todo ese material que termino fuera de los planetas hoy forma los meteoros. Algunos chocan contra la Tierra. Todas las noches si estás afuera un rato largo podrás ver alguna estrella fugaz. Son meteoritos que rozan la atmósfera terrestre a velocidades de hasta 70 kilómetros por segundo. ¡Rapidísimo!. Es como si se prendieran fuego y se consumieran muy rápido, por eso los vemos.
Hay fechas en el año que sabemos que muchos meteoritos se encontrarán con la Tierra. Esas noches veremos muchas estrellas fugaces en el cielo. Son lluvias de meteoritos como las que se llaman Leonidas y podes observarlas todos los años cerca del 17 de noviembre. Ninguno llega al suelo porque son muy chiquitos y se consumen antes. Pero algunos meteoros sí lo hicieron. En 1908 en el norte de Rusia en una zona llamada Tunguska golpeó un meteorito que ocultó al Sol mientras caía y explotó tan fuerte que se oyó a más de 1.000 kilómetros.
La astronomía no tiene que ser algo complicado. Muchas de las cosas que vemos todos los días son fenómenos astronómicos. Los cambios del día y la noche, la salida del sol y la luna y las diferentes fases de ésta, el movimiento de las estrellas, las estaciones. Todas estas cosas son estudiadas por la astronomía. Otras cosas pasan menos seguido como los eclipses de sol o de luna o poder ver algún cometa pero no es tan raro... ¿alguna vez viste un eclipse?
También se cree que un meteorito muy grande, probablemente un cometa, chocó contra la Tierra hace 65 millones de años cuando aquí vivían los dinosaurios. Ese choque levantó tanto polvo que el Sol se ocultó durante meses impidiendo a las plantas crecer. Los dinosaurios murieron, opinan los científicos, por culpa de una roca caída del cielo.
Cometas

Un cometa no es más que una bola de hielo que gira alrededor del Sol. Cuando está lejos del Sol los astrónomos no lo pueden ver porque son bastante chiquitos, como si tuviéramos un cubito sacado de la heladera en la otra punta de la casa sin que nada lo alumbre. Pero cuando se acercan al Sol de su núcleo se desprende material que forma como una cabellera primero y después la cola característica de los cometas. Esas colas están hechas de gases y no son compactos, algunas veces los planetas, incluida la Tierra, pasan dentro de las colas de los cometas y no les pasa nada.
En la antigüedad les tenían miedo a estos astros melenudos. Creían que traían desgracias como por ejemplo la muerte de los reyes, pestes o batallas perdidas. En 1910 pasó el cometa más famoso, el Halley, mucha gente tuvo miedo de que el cometa enfermara a los chicos o a los abuelos pero nada pasó. En 1986 lo vimos de nuevo con grandes telescopios y hasta algunas naves espaciales se acercaron a él para sacarle fotos y estudiarlo. Hay cometas todos los años y conocemos cientos de ellos pero son raros los cometas tan brillantes que podamos verlos cómodos a simple vista. En los últimos años tuvimos suerte pudimos ver al Shoemaker Levy en 1990, el Hyakutake en 1996 y el Hale Bopp en 1997. ¿Por qué esos nombres? Llevan el nombre del señor o los señores que lo vieron primero. Si algún día observando el cielo descubrís un cometa podes ser famoso y ese cuerpito pasará a tener tu nombre.
Una de las naves que se acercó al cometa Halley en 1986 para fotografiarlo y estudiarlo mejor se llamaba Giotto. ¿Un astrónomo? No, es el nombre de un pintor que fue el primero en representar a la estrella de Belén con cola como si fuera un cometa. La estrella de Belén guió a los reyes hasta Jesús.