9/25/2010


Lunes 6 de Diciembre de 2010, 19 horas

Dr. Alejandro Clocchiatti
Director Departamento de Astronomía y Astrofísica.
Pontificia Universidad Católica, Santiago

Conferencia: "Explosiones Cósmicas"


El misterio de las explosiones cósmicas
Astrónomos buscan cuál es el oscuro origen de las supernovas tipo Ia, una de las grandes incógnitas del Universo sin resolver
ABC / MADRID
Cuando una estrella explota como una supernova, brilla con tanta intensidad que puede ser vista a millones de años luz de distancia. Una variedad en concreto de supernova, la tipo Ia, se ilumina y oscurece de forma tan predecible que los astrónomos la utilizan para medir la expansión del Universo. Resulta tremendamente útil, ya que nos permite profundizar en nuestro conocimiento del cosmos. Sin embargo, algo tan práctico y que da tanta luz, sigue siendo un oscuro misterio. Su origen aún es desconocido.


Hubble / NASA / ESA 1

La galaxia Pinwheel, donde los astrónomos han buscado a los progenitores de las supernovas
R. Di Stefano (CfA) 2

Imagen en negativo de la galaxia Pinwheel. Los cuadrados rojos marcan las posiciones de fuentes de rayos X «súper suaves»


«La cuestión de qué causa una supernova tipo Ia es uno de los grandes misterios sin resolver en la astronomía», afirma Rosanne Di Stefano, del Centro Harvard Smithsonian de Astrofísica (CfA). Los astrónomos tienen evidencias muy fuertes de que la supernova tipo Ia se forma de los restos estelares del estallido de las enanas blancas. Para detonar, la enana blanca debe ganar masa hasta alcanzar un punto de inflexión en el que ya no puede mantenerse.


Los científicos creen que existen dos escenarios principales para explicar cómo una estable enana blanca se convierte en una supernova, y los dos requieren la presencia de una estrella compañera. En la primera posibilidad, la enana blanca se traga el gas que sopla una estrella gigante vecina. En la segunda, dos enanas blancas colisionan y se fusionan. Para determinar qué opción es la correcta -o al menos la más común-, los astrónomos buscan evidencias de estos sistemas binarios (de dos estrellas).


Teniendo en cuenta la tasa media de supernovas, los científicos pueden estimar cuántas enanas blancas que se transformarán en supernovas pueden existir en una galaxia. Pero la búsqueda de estos «progenitores» ha resultado bastante infructuosa.


Para dar con un enana blanca en este proceso, los astrónomos han buscado rayos X de una energía particular, producida cuando el gas que golpea la superficie de la estrella se somete a fusión nuclear. Una galaxia típica debe de contener cientos de estas fuentes de rayos X llamadas «súper suaves». Sin embargo, solo vemos un puñado.


Una anterior investigación sugería que el escenario de fusión es la fuente de la supernova tipo Ia, al menos en algunas galaxias. Esta conclusión se basa en la suposición de que las enanas blancas en acreción (crecimiento por la suma de materia de una compañera) aparecerán como fuentes de rayos X «súper suaves» cuando la materia que entra experimente la fusión nuclear.


Más viejas que otras


Di Stefano y sus colegas creen que los datos no sustentan esta hipótesis. Estos científicos avanzan un paso más. En una reciente investigación, publicada en la revista Astrophysical Journal, apuntan que la supernova inducida por fusión podría estar precedida por una época en la que una enana blanca suma materia que debe sufrir la fusión nuclear. Las enanas blancas se producen cuando las estrellas envejecen, y cada estrella lo hace a su ritmo. Cualquier sistema doble de enanas blancas pasará por una fase en la cual la primera enana blanca formada gana y quema materia de su compañera, de envejecimiento más lento. Si estas enanas blancas producen los rayos X, entonces deberíamos encontrar casi unas cien veces más fuentes de rayos X súper suaves que las que encontramos. Según esto, la teoría de la fusión tampoco se mantiene.


La alternativa propuesta por Di Stefano es que las enanas blancas no son luminosas a las ondas de rayos X durante un largo período de tiempo. Quizás el material que rodea a una enana blanca puede absorber los rayos X o las enanas blancas en acreción podrían emitir parte de su energía en otras longitudes de onda. Si esta fuera la explicación correcta, Di Stefano cree que «hay que concebir nuevos métodos para buscar a los esquivos progenitores de la supernovas tipo Ia».

No hay comentarios.:

Publicar un comentario