RADIO KOSMOS CHILE

2/26/2010

Evolución histórica
de las concepciones sobre el tiempo.

La concepción del tiempo ha ido variando a lo largo de la Historia, se ha interpretado y comprendido de muy variadas formas, en constantes avances y retrocesos.
En las primeras culturas, tal como enseñó Mircea Eliade, el gran investigador de las religiones y tradiciones antiguas, existía un tiempo cíclico, marcado por ritos periódicos en relación con los procesos de siembra y cosecha, por los solsticios y ritmos significativos del sol y de determinados astros, por festividades religiosas periódicas, por celebraciones que emulaban el origen o fundación de su cultura. El tiempo, como medida, no tenía valor.
Para la mentalidad clásica todo fluye, todo está en constante movimiento, nada en el Universo puede detenerse, todo vibra, todo camina, y el propio hombre como parte integrante de la naturaleza no puede sustraerse a participar de esa danza cósmica. De esta visión participaban tanto los egipcios como los griegos, pero la hallamos mucho antes expresada en la India milenaria.

EL TIEMPO EN LA ANTIGUA INDIA

Para el pensamiento hindú, el hombre está sometido a las leyes naturales, y por ello es un ser que se ve sometido a cambios rítmicos, a ciclos que le llevan a pasar por vaivenes y altibajos, tal como se suceden y renuevan las estaciones, tal como se repiten las etapas de las grandes lluvias y de sequía. En cada etapa, en cada ciclo individual e histórico, el hombre comprenderá parte de su verdad.

La concepción hindú, que integra la idea de la reencarnación como necesidad de que el hombre se ponga a prueba y ejercite, a lo largo de innúmeras vidas y en diversas circunstancias y experiencias aquello que sueña, aquello que desea, hasta forjar en sí mismo una realidad más profunda y evolucionada, pareciera que ve al hombre como quien se desplaza sobre los acontecimientos y civilizaciones, aunque en el fondo concibe al tiempo como algo que corre bajo sus pies, de modo que las experiencias que se suceden en esta vida o en varias sirven a la comprensión profunda de la conciencia imperecedera del hombre interior, aquel que somos más allá de los ropajes que vamos adquiriendo en cada vida particular.

Para la mentalidad hindú, reflejo de una concepción filosófica oriental, más allá de lo cambiante, más allá de las edades (yugas) por las que atraviesa el hombre y las civilizaciones hay algo permanente, que es el verdadero ser; por lo tanto, lo cambiante está sometido al paso del tiempo, al desgaste de las formas y de la materia, pero lo imperecedero, el ser interior en el hombre, está anclado en un mundo eterno o más bien atemporal.

EL TIEMPO PARA LA ANTIGUA GRECIA

Según Platón «el tiempo es la imagen móvil de lo eterno», por lo tanto al expresarse en éstos términos podemos entender que no lo concebía como una dimensión estática y meramente objetiva. Platón recoge las ideas de otro gran iniciado, Parménides, pues las fuentes de su formación fueron las mismas: las antiguas Escuelas de Misterios. Admiten ambos por lo tanto la existencia de la eternidad, aunque ella está en relación con el «ser» o la esencia de los seres y objetos, en tanto que «la apariencia» de los mismos está en relación con el mundo de lo «temporal». El ser pertenece al mundo de las ideas, en tanto que nosotros tan sólo captamos las apariencias de las cosas, su existencia en el mundo sensible o manifestado.
Platón y Parménides creen en un mundo gradual, con múltiples niveles de plasmación o de realidad. El espíritu precisa del cuerpo para manifestarse, pero ambos, como toda la sabiduría tradicional, dan más realidad al espíritu que al cuerpo, en contra de la visión actual, y entre ambos hay una gradación de niveles de comprensión, de conciencia, que ha de retornar al hombre a descubrir su esencia.

Pero si esto es así, el tiempo como medida de lo cambiante tan sólo es necesario en el mundo de la existencia. Por ello Platón proponía un uso del día equilibrado, en el que además del negocio no faltaban los placeres del alma, los «divinos ocios», en que el teatro, la pintura, la oratoria, la lectura, etc., es decir, la formación profunda del alma hallara su alimento diario. Según Platón una cuarta parte del día debiera ser destinada a dormir, una cuarta parte al trabajo, una cuarta parte a la comida, la higiene y similares menesteres, y una cuarta parte a los divinos ocios.

En el mundo de las esencias, de las Ideas, de lo inteligible, que tan sólo podemos atisbar con la inteligencia (que no es la mera razón) nada es cambiante, y por tanto no está sujeto al paso del tiempo, allí tan sólo cabe una eternidad inimaginable para el nivel de nuestra conciencia actual.
Para Aristóteles (del cual puede decirse, sin restarle otros méritos, que su mayor desacierto fue el irse apartando de las concepciones de su Maestro), el tiempo va ligado a la existencia de los cuerpos, y mide su movimiento desde un estado «anterior» a otro «posterior», tal vez porque le preocupaba más definir el mundo de lo sensible que de lo inteligible. Según su concepción, sin cuerpos en movimiento no habría tiempo, pues el movimiento de los cuerpos permite comprender el paso sucesivo de un estado a otro, del pasado al presente, y de éste al futuro.
Pero la ambigüedad de las teorías de Aristóteles lejos de aportar un conocimiento no resuelve el problema del tiempo, sino que ofrece una nueva especulación, por eso es tan admirado en nuestra época actual. Necesita medir el tiempo, y por lo tanto lo asocia a un número. Necesita dividirlo en unidades y por lo tanto habla de instantes. Necesita que alguien lo mida y por tanto está en relación a un alma que lo capta, y por ello aún estando ligado a un movimiento físico, a un número, precisa de una captación psicológica del mismo, y por ello no acierta a definir si el tiempo es un ser o un no-ser. En el fondo se ve empujado a darle la razón a Platón ya que el tiempo es a la vez algo numérico y fijo y algo sensible y capaz de ser captado por un alma.


EL TIEMPO EN LA ANTIGUA ROMA

Los romanos dividían el tiempo en «ocio» y «negocio». Por una mala comprensión de su concepción vivimos inmersos en un mundo que todavía ve en el trabajo una maldición bíblica, y aún el tiempo se desea para un uso prioritariamente lúdico y festivo, pero perdemos de vista que el tiempo a la vez es la materia con que se teje la plasmación del ser interior. Tener tiempo no es tan sólo disponer de él para la holganza, para el ocio, sino disponer equilibradamente de él para la propia formación.

Según expresa Séneca, en su libro «De la brevedad de la Vida» (Tratados morales) aleccionando a aquellos que temen morir jóvenes, o se apegan demasiado a la vida, «el pasado» ya no es nuestro pues lo poseemos tan solo en el recuerdo; «el futuro» aún nos es desconocido, por lo tanto, «el presente» es lo único de lo que disponemos, pero éste es tan fugaz como un instante. Para este gran filósofo, el tiempo no tiene valor sino en cuanto se hace buen uso del mismo, y aquellos que se lamentan de la brevedad de la vida son los mismos que despilfarran su contenido en vaguedades.

Cicerón, siguiendo la máxima «tempus fugit» y la practicidad romana afirmaba que «cada momento es único», y así el tiempo individual se engarza con un tiempo histórico, un tiempo colectivo que mide el paso y la plasmación de la humanidad en un determinado momento histórico. Para su concepción pragmática e histórica el hombre tiene un destino concreto que descubrir y realizar para poder llegar a «ser», y si no alcanza a realizarlo «deja de ser», pues habría desperdiciado su tiempo, su posibilidad histórica de plasmarse y dejar un legado para el porvenir. Su visión no es la de un mundo tan sólo individual, sino de realizaciones colectivas, y su concepción es la de un compromiso histórico que llevó al mundo romano a reunir culturas, religiones, idiomas, intereses, bajo un ideal común.

La doctrina cristiana se apoyó en el aristotelismo relacionando el tiempo con el movimiento, y como todo movimiento tiene un final, quedó de este modo ligado el tiempo a la concepción del fin del mundo.


EL TIEMPO EN LA EDAD MEDIA

Para la Escolástica cristiana desde el comienzo de la creación hasta el fin de los tiempos, con la nueva venida del Mesías, el tiempo discurre como en una línea recta, sin ciclo alguno, y los hombres viven en un tiempo terreno, no autónomo sino creado, pudiendo llegar algún día a alcanzar la eternidad en la que se halla Dios. La eternidad es como un fondo estrellado, distante e inmóvil, pero alcanzable para el hombre que tiene fe. El tiempo lineal da un aliento de esperanza al creyente, pues al final de la larga escalera temporal ésta siempre le llevará a la cúspide de la merecida eternidad. Para la fe cristiana el hombre es un ser trascendente y la vida no es más que un estar de paso.

Para San Agustín, en cambio, más deudor de la corriente neoplatónica y de Plotino, el tiempo tiene una componente psicológica, «es la vida del alma» porque el pasado aún existe dado que podemos recordarlo; el futuro también tiene cierta existencia pues podemos anticiparnos a lo que sucederá, y el presente obviamente existe.

El tiempo dejó de ser algo objetivo o psicológico para ser marcado por los ritos, los rezos y las festividades eclesiásticas que, continuando lo que se había hecho en la antigüedad creaban un ritmo cíclico que se repetía cada año, acercando la conciencia en una espiral creciente hacia una captación trascendente. Así la idea de un tiempo lineal en lo teórico dio paso, en la práctica, a un tiempo cíclico que se repite eternamente tal como concebían las culturas milenarias y ancestrales.




EL TIEMPO EN EL MUNDO MODERNO

A partir de aquí, en cambio, tras la aparición del reloj mecánico en el siglo XIV y los primeros pasos científicos en el siglo XV, desaparece una visión subjetiva del tiempo, y es a partir de Galileo y Newton cuando la mecánica clásica lo concebirá como un valor matemático, como algo fijo, absoluto y medible, que puede conocerse por experimentos, cuya realidad no precisa relacionarse ya con el movimiento para ser medida, y que existe desde el fondo de los tiempos hasta la eternidad, como algo ilimitado e inamovible, constante como un tic-tac que no pudiera parar.

Ya en el mundo moderno, E. Kant afirma que el tiempo no tiene una realidad fuera de nuestra mente, nosotros somos los que ordenamos nuestras percepciones del espacio y de los objetos según una sucesión temporal propia y subjetiva, que ya existe a priori en nosotros, y que no comprendemos por experimentos o por la experiencia, sino que es una intuición pura previa a la sensibilidad que capta el entorno. Del mismo modo que comprendemos lo que está arriba o abajo, relacionamos los acontecimientos en un antes y un después de modo natural.

Para Hegel, como idealista, el tiempo ya no se considera como un valor ni un marco fijo e inamovible, sino como un camino a través de lo temporal, un devenir que percibe la propia conciencia del hombre y de las civilizaciones para ir acercándose a plasmar la Idea, el Espíritu.

Tal como ya hiciera Cicerón, en contra de las corrientes positivistas que niegan un valor real al ser humano para considerarlo como masa, aparece una nueva revalorización del tiempo personal como imbricado en una realidad histórica; así, filósofos como Hegel, y otros más recientes como Ortega y Gasset, Spengler, Toynbee y Dilthey, han relacionado el «tiempo individual» con un «tiempo colectivo», han anudado el tiempo a la concepción de la historia, recalcando que el hombre en lo colectivo es un ser histórico que no puede vivir de espaldas a su época. Han profundizado en la necesidad de una conciencia histórica del hombre, pues veían en la Historia las huellas que deja en la arena del tiempo ese gran ser vivo que es la Humanidad de camino hacia su propia realización. Han concebido una Historia como experiencia acumulada para lograr unos frutos y plasmar el mejor de los destinos posibles, a la manera ciceroniana. El tiempo colectivo se mediría así por la plasmación conjunta de culturas y civilizaciones, eterna lucha cíclica, espiralada, plagada de altibajos en pos de una conquista global de valores y vivencias humanas.

Fue Toynbee quien, –demostrando que la historia es cíclica, que la humanidad ha visto sucesivas culturas que han pasado por etapas similares de esplendor o por reiterados medioevos, y que las formas gastadas parecen retornar con fuerza, con el empuje de lo novedoso pasados unos años, – preparó la idea desarrollada por Mircea Eliade de que el tiempo está sometido a un «eterno retorno».



EL TIEMPO EN EL MUNDO CONTEMPORÁNEO

Llegados a nuestra época contemporánea, y como único fruto posible de un mundo frío y mecánico, las ideas sobre el tiempo pasan por personajes como Heidegger y su postura de que el tiempo del hombre es limitado, pues «es un ser para la muerte», un ser temporal. Para él, el tiempo no es como un fondo fijo y preexistente, sino algo que concibe el propio ser por el carácter de temporalidad que tiene, pues su mayor posibilidad es la muerte.

Pero es el filósofo francés Henri Bergson quien planteó claramente la subjetividad del tiempo, dando un salto cualitativo en las concepciones anteriores. Para él, hay un tiempo uniforme, objetivo y continuo, del que podemos medir su duración mediante los relojes, y hay un tiempo auténtico -el único verdadero-, que tiene una «duración real» que conforma la propia vida interior.

Frente a la mentalidad positivista que cree tan sólo válido lo que puede ser mensurable, y que estructura los campos del saber en torno a una visión experimental, excesivamente materialista y determinista, en la que la ciencia adopta el papel de tabú, Bergson contrapone su visión de un tiempo no externo, no falseado, que mide la vida interior de la conciencia. Para las ciencias, el tiempo (t) es una magnitud concreta de valor positivo o negativo (+t ó -t) pero el tiempo que comprende nuestra intuición no es estático sino dinámico, no señalado por magnitudes fijas, sino más cualitativo que cuantitativo, no determinado sino fruto de nuestra libertad de sentir.

Pero la verdadera revolución en las concepciones sobre el tiempo se debe a la genialidad de Albert Einstein, al introducir su concepto del espacio-tiempo.

A partir de Einstein y su teoría de la Relatividad general, el tiempo ya no es una magnitud absoluta sino relativa que varía en función de quién y bajo qué circunstancias se mida. No es tan sólo que la percepción subjetiva que tenemos de la duración de un acontecimiento sea variable, sino que como magnitud física el tiempo es variable, está también en función del sujeto que la experimenta, dependiendo de la velocidad a la que se mueve, y en relación con la masa de los objetos, de la posición estática o en movimiento de quien lo mide, de su posición cercana a una masa gravitatoria o alejada de ella, y en todos estos casos precisos relojes marcarán desfases constatable, aún siendo pequeñísimas fracciones de segundo.

Así, son hechos ya constatados que el tiempo transcurre más lentamente si se mide cerca de una gran masa gravitatoria (en un rascacielos los relojes situados en la planta baja van más lentos que los situados en las últimas plantas). El tiempo a grandes velocidades (próximas a la de la luz) también se ralentiza. Einstein terminó con la concepción de un tiempo absoluto.

La ciencia contemporánea comenzó entonces a trabajar con dimensiones más allá de nuestro espacio físico. Se comenzó a hablar de hiperespacios con decenas de dimensiones y a calcular matemáticamente sus intrincadas ecuaciones, que permitían desarrollos de las propiedades físicas existentes en ellos, aunque no siempre fueran fáciles de comprender sus resultados, por la dificultad de imaginarlos.

La concepción del mundo se hizo más holística, como apuntaba Fritjof Capra e Ilia Prigogine, y las ciencias exactas se acercaron a las humanidades.

Científicos como Roger Penrose y Stephen Hawking desarrollaron las ideas básicas de Einstein, y así se comenzó a hablar de los agujeros negros como de posibles puertas hacia otras formas de materia o de antimateria, si se pudiera salir vivo de su tránsito. Se investigaron las concepciones de Einstein y Rosen sobre la posible existencia de puentes entre puntos distantes de nuestro universo, como agujeros de gusano, que podrían ser también pasos hacia otros universos paralelos, hacia otros mundos ya fueran simultáneos o regidos por otras medidas de tiempo, y se investigaron los posibles puentes hacia otras dimensiones no tan sólo físicas sino conciénciales.

Cuando Gamow lanzó la idea del origen del universo a partir de una primera explosión, del big-bang, se planteó también la idea de que todos los acontecimientos anteriores a él no pueden tener relación con nuestro espacio-tiempo. El tiempo comienza para nosotros en el momento en que sucede el big-bang, hace unos 15.000 millones de años, y a partir de ahí el universo comenzó a expandirse y a existir.

¿Qué hubo antes de ese inicio? Tal como afirma S.Hawking, poco podemos decir de lo que ocurrió antes, o en el mismo momento en que comenzó nuestro tiempo, pues antes de esa singularidad, en que el universo era como una masa muy densa y caliente, el concepto de tiempo no tiene sentido para nosotros.

Bibliografía:
 Misticismo y Física Moderna. Michael Talbot. Ed. Kairós.
 Viaje a la Ciencia. Isaac Asimov. Ed. Tikal.
 Filosofía. E. Benlloch y C. Tejedor. Ed. S.M.
 Ciencia y Conciencia. Abelardo Fdez. Espacio y Tiempo S.A.
 De los Átomos a los Quarks. James S. Trefil. Biblioteca Científica Salvat.
 El enigma del Tiempo. Joan Forman y otros. Futuro/Círculo.
 Historia del Tiempo. Stephen Hawking. Ed. Crítica.

Autor: Ramón Sanchís editorial-na@arrakis.es --- http://www.revistaesfinge.com/
Fuente: http://www.monografias.com/


Sistema solar a escala

Seguramente todos hemos visto diagramas del sistema solar que muestran el tamaño relativo de los planetas y su distancia del sol. Por razones de conveniencia ilustrativa, estos diagramas no usan la misma escala para la distancia y para el tamaño. Sin embargo, en esta página Web:
han dibujado el sol y los planetas a la misma escala, la cual la hace posiblemente la página Web más larga del mundo.
El reto — si deciden aceptarlo — es encontrar cada uno de los planetas en la página
Es asombrosa la bastedad del espacio y cuán pequeño e insignificante es nuestro planeta.

Un Universo Simple

Hace ya unos años atrás (según recuerdo), presenté una charla en Converciencia con este mismo título. Hablaba sobre el modelo del Universo, los parámetros que describen el Universo en el que vivimos (o al menos así creemos).
Recientemente, los datos de los 7 años de observaciones de WMAP (Wilkinson Microwave Anisotropy Probe) han sido publicados (cualquier persona en el mundo puede tener acceso a estos datos, una fuente invaluable de información). Después de tantos años de observaciones, WMAP ha logrado poner restricciones a parámetros y teorías del Universo. No pretendo ser un experto en WMAP, yo lo veo desde fuera como el resto del mundo, pero si me gustaría destacar los resultados de WMAP.

1. Inflación: WMAP ha medido una predicción hecha por los modelos inflacionarios sobre el espectro del CMB, las fluctuaciones a gran escala son más intensas que las de menor escala, una diferencia sutil pero evidente sobre la inflación.
2. Neutrinos: el modelo estándar de partículas tiene 3.04 especies de neutrinos, las medidas de WMAP, en combinación con otros 0.87experimentos, determinan el número de especies de neutrinos en 4.34
3. Cúmulos de Galaxias: el gas dentro de los cúmulos de galaxias al interactuar con la radiación del CMB causa que la temperatura de estos fotones sea inferior que el resto del CMB; WMAP ha detectado cambios en temperatura inducidos por los cúmulos de galaxias que están en contradicción con los resultados de las extrapolaciones de observaciones en rayos X (que observan volúmenes inferiores del gas en los cúmulos que el CMB).
4. Polarización: el modelo estándar predice un patrón de polarización alrededor de las manchas frías y calientes en el CMB. WMAP ha sido capaz de observar este patrón.
5. Parámetros cosmológicos: los últimos datos de WMAP ponen unos límites a los parámetros del modelo estándar (ΛCMB) un 50% más restrictivo.
6. Abundancia de Helio primordial: una de los pilares de la teoría del Big Bang es la núcleo síntesis, y una de sus predicciones es que la mayoría de Helio en el Universo se sintetizó en el Universo temprano. WMAP en combinación con experimentos del CMB a pequeña escala, ha logrado observar el efecto de la abundancia de Helio primordial en el espectro del CMB, indicando la presencia del Helio mucho antes que las estrellas (igual hay que cambiar el nombre al elemento!).
7. Un Universo Simple: los datos de WMAP corroboran el modelo de un Universo plano con una constante cosmológica, el modelo más sencillo del Universo. La composición del Universo quedaría como 4.56% de materia bariónica (la común), 22.7% de materia obscura (no bariónica) y 72.80 de energía obscura (dark energy).
En definitiva, todo parece indicar que nuestro Universo es simple (el término se refiere al modelo, no pretende restar majestuosidad al Universo), con sencillamente 6 parámetros.
Y ahora desde un punto de vista más interesado,
¿qué va a pasar con Planck?
Los instrumentos, WMAP y Planck, aunque con el mismo objetivo de observación, son bastante distintos. Planck cubre un rango de frecuencias mucho mayor, desde las escalas más grandes a las más pequeñas, por lo que pondrá límites mucho mejores, por ejemplo, a la abundancia de Helio primordial. Es mucho más sensible a la polarización. Es una herramienta astronómica más potente, que espero produzca datos que abran nuevas puertas (ondas gravitacionales, por ejemplo) y aunque mejorará las restricciones sobre los modelos y la precisión de los parámetros, lo importante, es que pueda encontrar desviaciones al modelo estándar, en los detalles se puede esconder las respuestas o, incluso mejor, nuevas preguntas.
Dentro de 2 años, creo, llegarán los siguientes datos de WMAP (y probablemente la última tanda) y se combinarán con los datos de Planck. Espero que nos traigan muchas sorpresas.
Un pensamiento más, estos datos son valiosos, no solo para la cosmología, sino que para la astrofísica en general y están disponibles (o lo estarán), para todo el mundo.
Para más información visiten la página de WMAP y la base de datos LAMBDA de la NASA.
http://guateciencia.wordpress.com/

2/15/2010

HIPATIA DE ALEJANDRIA...


Hipatia

Hipatia (/hy.pa.'ti.a/; Griego: Ὑπατία; Alejandría, 355 ó 370 - Ibídem, marzo de 415 ó 4161 ) fue una filósofa y maestra neoplatónica griega, natural de Egipto,2 que destacó en los campos de las matemáticas y la astronomía,3 miembro y líder de la Escuela neoplatónica de Alejandría a comienzos del siglo V. Seguidora de Plotino, cultivó los estudios lógicos y las ciencias exactas, llevando una vida ascética. Educó a una selecta escuela de aristócratas cristianos y paganos que ocuparon altos cargos, entre los que destacan el obispo Sinesio de Cirene —que mantuvo una importante correspondencia con ella—, Hesiquio de Alejandría y Orestes, prefecto de Egipto en el momento de su muerte.

Hija y discípula del astrónomo Teón, Hipatia es la primera mujer matemática de la que tenemos un conocimiento razonablemente seguro y detallado. Escribió sobre geometría, álgebra y astronomía, mejoró el diseño de los primitivos astrolabios —instrumentos para determinar las posiciones de las estrellas sobre la bóveda celeste— e inventó un hidrómetro.
Hipatia murió a una edad avanzada, 45 ó 60 años (dependiendo de cuál sea su fecha correcta de nacimiento), linchada por una turba de cristianos. Su asesinato se produjo en el marco de la hostilidad cristiana contra el declinante paganismo y las luchas políticas entre las distintas facciones de la Iglesia, el patriarcado alejandrino y el poder imperial, representado en Egipto por el prefecto Orestes, ex alumno de la filósofa. Sócrates Escolástico, el historiador más cercano a los hechos, afirma que la muerte de Hipatia fue causa de "no poco oprobio" para el Patriarca Cirilo y la iglesia de Alejandría,4 y fuentes posteriores, tanto paganas como cristianas, le achacan directamente el crimen, por lo que muchos historiadores consideran probada o muy probable la implicación de Cirilo, si bien el debate al respecto sigue abierto.5

Su carácter singular de mujer entregada al pensamiento y la enseñanza en plena Tardo antigüedad, su fidelidad al paganismo en el momento de auge del catolicismo teodosiano como nueva religión del Estado, y su muerte a manos de cristianos le han conferido gran fama. La figura de Hipatia se ha convertido en un verdadero mito: desde la época de la Ilustración se la presenta como a una "mártir de la ciencia" y símbolo del fin del pensamiento clásico ante el avance del Cristianismo.6 No obstante, en la actualidad se destaca que su asesinato fue un caso excepcional y que, de hecho, la escuela neoplatónica alejandrina, progresivamente cristianizada, floreció hasta pleno siglo VII.7

Por su parte, los movimientos feministas la han reivindicado como paradigma de mujer liberada, incluso sexualmente,8 aunque, según la Suda, estuvo casada con otro filósofo —llamado Isidoro— y se mantuvo virgen.9 También se la ha asociado con la Biblioteca de Alejandría, si bien no hay ninguna referencia que vincule a ambas: se cree que la Gran Biblioteca ptolemaica desapareció en un momento incierto del siglo III, o quizá del IV, y su sucesora, la Biblioteca-hija del Serapeo, fue expoliada en 391. Según las fuentes, Hipatia enseñaba a sus discípulos en su propia casa.

Vida

Juventud


"Había una mujer en Alejandría que se llamaba Hipatia, hija del filósofo Teón, que logró tales alcances en literatura y ciencia, que sobrepasó en mucho a todos los filósofos de su propio tiempo. Habiendo sucedido a la escuela de Platón y Plotino, explicaba los principios de la filosofía a sus oyentes, muchos de los cuales venían de lejos para recibir su instrucción."
Sócrates Escolástico.10

Hipatia nació en Alejandría, capital de la diócesis romana de Egipto, a mediados del siglo IV, en 370, según algunas referencias, y en 355, al decir de otras. Pero dado que su discípulo Sinesio de Cirene nació en torno a 375, esta última fecha parece la más correcta. Su padre fue Teón de Alejandría, un célebre matemático y astrónomo, muy apreciado por sus contemporáneos, que probablemente debió trabajar y dar clases en la Biblioteca del Serapeo, sucesora de la legendaria Gran Biblioteca ptolemaica. Hipatia, por su parte, se educó en un ambiente académico y culto, dominado por la escuela neoplatónica alejandrina, y aprendió matemáticas y astronomía de su padre, quien además le transmitió su pasión por la búsqueda de lo desconocido.

Según el filósofo pagano del siglo VI Damascio, la maestra alejandrina era "de naturaleza más noble que su padre, [y] no se conformó con el saber que viene de las ciencias matemáticas, en las que había sido introducida por él, sino que se dedicó a las otras ciencias filosóficas con mucha entrega". Hipatia aprendió también sobre la historia de las diferentes religiones que se conocían en aquel entonces, sobre oratoria, sobre el pensamiento de los filósofos y sobre los principios de la enseñanza. Viajó a Atenas y a Roma, siempre con el mismo afán de aprender y de enseñar.11 Damascio afirmaba que "además de conseguir el grado más alto de la virtud práctica en el arte de enseñar, era justa y sabia, y se mantuvo toda la vida virgen", dato confirmado por la Suda, una enciclopedia bizantina del siglo XI, que sin embargo añade que fue "esposa de Isidoro el Filósofo".9 El mismo Damascio refiere una anécdota que ilustra la actitud de Hipatia ante el sexo: cuando un discípulo le confesó que estaba enamorado de ella, la filósofa le arrojó un paño manchado con su sangre menstrual, espetándole: "De esto estás enamorado, y no tiene nada de hermoso".12

Dado su trato con cristianos, y la tolerancia de las autoridades religiosas alejandrinas hacia las actividades de la filósofa, no parece probable que Hipatia fuera una pagana militante. Jay Bregman, de la Universidad de California, tras analizar la obra de Sinesio de Cirene, concluye que es probable que Hipatia se adscribiera a la variante porfiriana del neoplatonismo, opuesta a la teúrgia de Yámblico y a la práctica de los antiguos cultos helenos. Debido a ello, esta corriente era particularmente grata a ojos cristianos.13

La escuela de Hipatia

En torno al año 400 se había convertido en líder de los neoplatónicos alejandrinos, y, de acuerdo a la Suda,9 se dedicó a la enseñanza de la filosofía, centrándose en las obras de Platón y Aristóteles. La casa de Hipatia se convirtió en un lugar de enseñanza donde acudían estudiantes de todas partes del mundo romano, atraídos por su fama. Entre sus alumnos había cristianos, como por ejemplo su alumno predilecto Sinesio de Cirene -con posterioridad obispo de Ptolemaida (409-13)- perteneciente a una familia rica y poderosa, que mantuvo una gran amistad con su maestra.14 Este personaje dejó escrita mucha información sobre Hipatia, y gracias a él conocemos sus obras, aunque ninguna se haya conservado. Dirigió a Hipatia las cartas 10,15 15,16 16,17 46,18 81,19 12420 y 15421 de su epistolario. En esta correspondencia se mencionan los nombres de varios alumnos de Hipatia que fueron condiscípulos suyos: el hermano menor de Sinesio, su tío Alejandro,22 Herculiano, del que fue gran amigo, y al que consideraba "el mejor de los hombres",23 Olimpio, un rico terrateniente de Seleucia Pieria amigo de Sinesio,24 Isión, íntimo de Sinesio, Hesiquio de Alejandría, gramático y gobernador de Libia Superior, y su hermano Eutropio,25 el sofista Atanasio, Gayo, pariente de Sinesio, el gramático Teodosio y el sacerdote Teotecno,26 y unos tales Pedro y Siro,27 además del futuro prefecto imperial de Egipto, Orestes. Se han propuesto algunos otros nombres mencionados en las cartas de Sinesio, pero no hay pruebas de ello. En todo caso cabe indicar que sus alumnos fueron un grupo muy unido de aristócratas paganos y cristianos, algunos de los cuales desempeñaron altos cargos.28

El mencionado Herculiano era probablemente hermano de Flavio Tauro Seleuco Ciro, destacado miembro de la Corte Imperial, que con posterioridad llegó a ser prepósito del sacro cubículo, prefecto urbano de Constantinopla, prefecto pretoriano de Oriente (439) y cónsul (441), convirtiéndose en el hombre más poderoso del Imperio de Oriente después del propio emperador Teodosio II.29
El propio Sinesio manifiesta con elocuencia la devoción que Hipatia despertó en sus discípulos: en la carta 16 de su epistolario la saludaba como "madre, hermana y profesora, además de benefactora y todo cuanto sea honrado tanto de nombre como de hecho".

Egipto al comienzo del siglo V

Egipto era sede de una de las comunidades cristianas más importantes del Imperio, y el Patriarca de Alejandría gozaba del máximo prestigio e influencia, junto a sus colegas de Jerusalén, Antioquía, Constantinopla y Roma. Sin embargo, la teórica primacía de Roma no se traducía en autoridad suprema. Durante los siglos IV y V los conflictos doctrinales y las luchas de poder entre los patriarcados, en especial entre Alejandría y Constantinopla, fueron constantes.

Teodosio I el Grande había convertido el llamado catolicismo en religión de Estado por el Edicto de Tesalónica de 380, imponiendo la ortodoxia nicena. Ello provocó la reacción tanto de los paganos como de las distintas interpretaciones del cristianismo, ahora oficialmente convertidas en herejías a perseguir y erradicar. A lo largo de las décadas siguientes tuvieron lugar grandes controversias y disputas entre las distintas facciones de cristianos, que llegaron en ocasiones a la violencia. Los filósofos neoplatónicos como Hipatia pronto fueron objeto de fuertes presiones. Algunos se convirtieron al cristianismo, pero Hipatia no consintió en ello, a pesar de los consejos de sus amigos, como Orestes, prefecto imperial y alumno suyo, que se había bautizado en Constantinopla antes de ir a desempeñar su cargo en Egipto. A pesar de su paganismo, Hipatia contó con la estima y protección de estas élites intelectuales cristianas, e incluso 120 años después de su muerte el historiador Sócrates Escolástico, muy valorado por su imparcialidad,30 la consideraba, a pesar de su religión, un "modelo de virtud". Orestes se dejaba aconsejar por Hipatia en los asuntos políticos y municipales,10 y la Suda confirma que Hipatia fue popular como consejera de las más altas magistraturas de Alejandría: "Vestida con el manto de los filósofos, abriéndose paso en medio de la ciudad, explicaba públicamente los escritos de Platón, o de Aristóteles, o de cualquier filósofo, a todos los que quisieran escuchar (...) Los magistrados solían consultarla en primer lugar para su administración de los asuntos de la ciudad...".9

Por entonces el enérgico patriarca de Alejandría era el copto Teófilo (385-412), que, según Sinesio de Cirene, tenía tanta influencia entre las clases altas de Alejandría como la propia Hipatia.31 Gozaba de un inmenso poder, y en 391 obtuvo del emperador Teodosio una orden para demoler los templos paganos de su ciudad, entre ellos el Mitreo y el Serapeo, lo que provocó sangrientos disturbios entre paganos y cristianos.32 Se supone que fue entonces cuando fue saqueada, o al menos vaciada, su biblioteca, sucesora de la gran Biblioteca de Alejandría. En 416, el teólogo e historiador hispanorromano Paulo Orosio vio con mucha tristeza los restos de la biblioteca del Serapeo, afirmando que «sus armarios vacíos de libros fueron saqueados por hombres de nuestro tiempo».33 Hipatia evitó enfrentarse con Teófilo, cuyo gran enemigo fue el antioqueno Juan Crisóstomo, discípulo de Libanio y patriarca de Constantinopla, quien pretendió someterle a su autoridad.34 Teófilo obtuvo su gran victoria sobre Crisóstomo en el Sínodo de la Encina, en 403, logrando su deposición y exilio.35

A pesar de todo cuanto se dijo en su contra, tras estos disturbios el episcopado de Teófilo trajo consigo a Alejandría una tranquilidad social desconocida durante la mayor parte del siglo IV, pletórico de tumultos sangrientos. Además, Teófilo edificó una serie de grandes y lujosas construcciones, que asombraron a sus contemporáneos, escandalizaron a sus enemigos,36 y le granjearon las simpatías de la clase trabajadora, que encontró empleo y sueldo.37

Teófilo falleció el 17 de octubre de 412, y por su sucesión compitieron el arcediano Timoteo y Cirilo, hijo de una hermana de Teófilo.38 No era una querella baladí por motivos puramente religiosos, ya que el influyente patriarcado alejandrino era capaz de interrumpir los envíos de grano a la capital imperial y gozaba de una riqueza inmensa, que había permitido a Teófilo realizar sus construcciones. Además, Egipto acogía una de las mayores y más organizadas comunidades cristianas del Imperio. Abundancio, el comandante de las fuerzas imperiales en Egipto (dux militum Aegypti), apoyó a Timoteo en contra de Cirilo, ya que la corte imperial pretendía ahorrarse problemas evitando la elección de otro militante anticonstantinopolitano como Teófilo. Sin embargo, Cirilo logró el patriarcado gracias al buen recuerdo dejado por su tío (que llegaría a ser santo de la Iglesia Copta) y a la antipatía de los alejandrinos hacia todo lo que viniera de Constantinopla.

El episcopado de Cirilo muestra una notable continuidad con la política de Teófilo: presión contra los paganos, herejes y judíos, conservación del apoyo de las grandes comunidades monásticas, cultivo de la alianza con Roma y oposición por todos los medios a la creciente influencia del Patriarcado de Constantinopla, íntimo aliado del trono imperial.39 Empezó por perseguir a los novacianos, a pesar del edicto de tolerancia que había promulgado hacia ellos Teodosio el Grande en 381. Se apoderó de todos sus objetos sagrados, y quitó al obispo novaciano Teopompo todas sus posesiones.38 Comenzó así una serie de enfrentamientos y una amarga hostilidad entre el Patriarca de Alejandría y el prefecto imperial Orestes, que veía en el poderoso obispo un detractor del poder y autoridad absolutos del Emperador.

Durante los motines antijudíos que tuvieron lugar en esos años, azuzados por Cirilo,40 Orestes trató de proteger a los hijos de Israel, pero, tras una serie de incidentes de gran violencia, Cirilo logró expulsarlos y permitió que sus bienes fueran robados por la multitud.41 Con todo, los crímenes de los judíos contra los cristianos también estaban muy extendidos, y en general imperaba por entonces en Oriente Próximo un odio visceral entre ambas confesiones religiosas.42

Orestes informó al Emperador de las acciones del Patriarca, y, a juzgar por el relato de Sócrates Escolástico,43 debió solicitar la deposición y destierro de Cirilo, el cual buscó entonces la reconciliación con el prefecto imperial, a lo que éste se negó. Llegaron entonces 500 monjes procedentes del Desierto de Nitria para proteger a su Patriarca, y provocaron una sedición. Al ver al prefecto, que circulaba en un carro, se abalanzaron sobre él llamándole adorador de ídolos y pagano, e insultándole. El prefecto gritó que era cristiano y que le había bautizado el propio Patriarca de Constantinopla. Uno de los monjes, llamado Amonio, hirió a Orestes de una pedrada en la cabeza, por lo que fue detenido, torturado y muerto. Cirilo enterró su cadáver en una iglesia y le tributó honores de mártir, con lo que la ruptura entre el Patriarca y el representante imperial fue total.

La muerte de Hipatia

Empezó entonces a correr entre los cristianos de Alejandría el rumor de que la causante de la discordia entre Cirilo y Orestes era la influyente Hipatia, amiga y consejera de su ex alumno y, presumiblemente, opuesta a los abusos del poder religioso. En plena Cuaresma, un grupo de fanáticos, dirigidos por un lector de nombre Pedro se abalanzó sobre la filósofa mientras regresaba en carruaje a su casa, la golpearon y la arrastraron por toda la ciudad hasta llegar al Cesáreo, magno templo edificado por Augusto tras su victoria sobre Marco Antonio y convertido en catedral de Alejandría. Allí, tras desnudarla, la golpearon con tejas hasta descuartizarla, y sus restos fueron paseados en triunfo por la ciudad hasta llegar a un lugar denominado el Cinareo (por su nombre, se supone que un crematorio), donde los incineraron.10 Debía tener unos 60 años en el momento de su muerte.44

El historiador más cercano a los hechos, Sócrates Escolástico —muy valorado por su ecuanimidad—, vincula a Cirilo con el asesinato de Hipatia, al manifestar que "este suceso acarreó no escaso oprobio tanto a Cirilo como a la iglesia de los alejandrinos",10 ya que no hay nada más opuesto al espíritu del cristianismo que el crimen. Las demás fuentes narran el suceso de manera similar. El historiador arriano coetáneo Filostorgio se limitó a echar la culpa a los homousianos, fieles al credo de Nicea.45

Un exaltado obispo copto del siglo VIII, Juan de Nikiû, la consideraba en plena ocupación árabe una bruja peligrosa, responsable del conflicto entre cristianos y judíos, y entre Orestes y Cirilo. Consideraba que la muerte de Hipatia no fue accidental, sino deseada por el obispo alejandrino, y la estimó una respuesta justificada a las provocaciones de la filósofa.46 No obstante, hay que señalar que Sócrates Escolástico caracterizó a los asesinos como poseídos por un "ímpetu furioso", y no por el "celo divino" que caracterizaba y legitimaba los actos de violencia religiosa.47

El historiador bizantino del siglo VI Juan Malalas se equivocaba al afirmar que Hipatia fue quemada viva (lo fue después de muerta), pero admitía la inducción de Cirilo y culpaba también a la propia naturaleza de los habitantes de Alejandría, violentos y "acostumbrados a toda licencia".48 Juan de Éfeso decía en la misma época que eran una horda de bárbaros "inspirada por Satán",49 y el propio Cirilo reprochó a los alejandrinos su carácter levantisco y pendenciero en su homilía pascual del año 419. De hecho, pocos años después, en 422, el sucesor de Orestes como prefecto imperial, Calisto, fue muerto en un nuevo tumulto. También se ha llegado a sugerir que la turba estaba enloquecida por los rigores del ayuno de Cuaresma.50

Finalmente, la entrada referente a Hipatia en la monumental enciclopedia bizantina del siglo XI conocida como Suda —siguiendo a Damascio— atribuye también la responsabilidad del crimen a la envidia de Cirilo y al carácter levantisco de los alejandrinos, pero da una clave para comprender la triste muerte de la filósofa al equipararla a los crueles asesinatos de dos obispos impuestos a los alejandrinos por la corte imperial de Constantinopla: Jorge de Capadocia (m. 361) y Proterio (m. 457).9 El primero fue atado a un camello, despedazado y sus restos quemados; y el segundo arrastrado por las calles y arrojado al fuego, asesinatos muy similares al de la propia Hipatia.

Se ha especulado con la intrigante posibilidad de que Cirilo mantuviera contactos con Hipatia a través de su ex alumno el obispo Sinesio de Cirene, amigo de su difunto tío el patriarca Teófilo.51 La muerte de Sinesio en 413 podría explicar en parte la repentina entrada de Hipatia en la política local y su oposición al Patriarcado. En todo caso, con las fuentes de las que disponemos no deja de ser una mera conjetura.

Sobre la motivación que Cirilo podría haber tenido para ordenar o inducir la muerte de la filósofa, los historiadores han concluido la confluencia de al menos cinco móviles:
• La propia intolerancia del obispo hacia el paganismo y el neoplatonismo, que tanto había influido en el arrianismo.
• La amistad e influencia de la filósofa sobre el prefecto imperial Orestes y las clases altas de Alejandría.
• Los deseos de vengar la muerte del monje Amonio, ordenada por Orestes, quizá aconsejado por su ex-maestra.
• La hostilidad de Hipatia hacia Teófilo y su sobrino por la destrucción del Serapeo y el saqueo de su biblioteca en 391, que posiblemente la llevara a azuzar el enfrentamiento entre el prefecto imperial y el patriarca.
• El deseo de lanzar una seria advertencia a Orestes, mediante la muerte de alguien tan cercano como Hipatia.

Se ha argumentado que resulta poco verosímil que un político tan avezado como Cirilo llevara a cabo una acción tan contraproducente, y que se demostró perniciosa para los intereses del poderoso patriarcado alejandrino. Christopher Haas, de la Universidad John Hopkins, concluye que, con las fuentes de las que actualmente disponemos, "jamás sabremos si el propio Cirilo orquestó el ataque, o si, al igual que en la agresión contra Orestes, ciertos partidarios se decidieron unilateralmente a luchar en favor del patriarcado".52

María Dzielska apunta, sin embargo, que, incluso si el crimen sucedió a sus espaldas, Cirilo debe ser considerado responsable en gran medida, por ser el instigador de la campaña contra la filósofa, como medio de combatir al prefecto imperial y su facción política, contraria a los excesos del Patriarcado.53

Consecuencias

La muerte de Hipatia levantó un gran revuelo.54 Tras el cruel asesinato, Orestes informó de los hechos y pidió a Constantinopla que interviniera. La Suda afirma que el emperador Teodosio II quiso en principio castigar a Cirilo, tanto por justicia como por ser un gran protector de las enseñanzas filosóficas (cuya propia esposa, Eudocia, era una filósofa de origen ateniense),9 pero, a la postre, la reacción imperial se limitó a retirar al Patriarca los 500 monjes que le servían como guardia,55 lo que ha llevado a algunos historiadores a suponer que fueron éstos, y no el populacho mencionado en todas las fuentes, los responsables del asesinato de la filósofa. La medida fue sin embargo rescindida al cabo de dos años, permitiéndose además aumentar su número a 600.56 Que Cirilo saliera tan bien parado fue posiblemente debido a la influencia de la hermana del Emperador, la augusta Pulqueria, cristiana devota de gran ascendente sobre su hermano, en cuyo nombre gobernaba mientras éste se dedicaba a tareas intelectuales.57

Según todas las fuentes, el asesinato de la filósofa fue un crimen oprobioso para los cristianos y redujo la influencia política del patriarcado alejandrino. Tras la muerte de Hipatia, sus relaciones con la Corte Imperial se suavizaron y la veneración hacia el monje Amonio desapareció, ya que los mismos alejandrinos reconocían que había merecido la muerte por su atentado y no por haber sido obligado a renegar de Cristo. Cirilo no pudo impedir que su rival doctrinal, Nestorio, gozara del favor imperial y fuera elegido Patriarca de Constantinopla en 428, pero logró finalmente su deposición en el Concilio de Éfeso de 431. Convertido en uno de los personajes más influyentes de la Iglesia, a su muerte en 444 fue santificado, y es considerado uno de los Doctores de la Iglesia debido a su extensa obra doctrinal.
No hubo más actos violentos contra los filósofos paganos de Alejandría, cuya Escuela siguió activa hasta el siglo siglo VII, sin que su actividad se viera interrumpida siquiera por el cierre de la Academia de Atenas en tiempos de Justiniano I (529).58

Obras

"Consiguió tal grado de cultura que superó de largo a todos los filósofos contemporáneos. Heredera de la escuela neoplatónica de Plotino, explicaba todas las ciencias filosóficas a quien lo deseara. Con este motivo, quien quería pensar filosóficamente iba desde cualquier lugar hasta donde ella se encontraba"
Sócrates Escolástico

Ninguna de sus obras se ha conservado, pero se conocen gracias a sus discípulos, como Sinesio de Cirene o Hesiquio de Alejandría, el Hebreo.59
• Comentario a la Aritmética en 14 libros de Diofanto de Alejandría.60
• Canon astronómico.61
• Comentario a las Secciones cónicas de Apolonio de Perga, su obra más importante.62
• Tablas astronómicas: revisión de las del astrónomo Claudio Tolomeo, conocida por su inclusión en el Canon astronómico de Hesiquio.
• Edición del comentario de su padre a Los Elementos de Euclides.63

Además de cartografiar cuerpos celestes, confeccionando un planisferio,64 también se interesó por la mecánica. Se sabe que inventó un destilador, un artefacto para medir el nivel del agua y un hidrómetro graduado para medir la densidad relativa y gravedad de los líquidos, precursor del actual aerómetro,65 descrito por Sinesio de Cirene:
...es un tubo cilíndrico con la forma y dimensiones de una flauta, que en línea recta lleva unas incisiones para determinar el peso de los líquidos. Por uno de los extremos lo cierra un cono, adaptado en posición idéntica, de manera que sea común la base de ambos, la del cono y la del tubo. Cuando se sumerge en el líquido ese tubo, que es como una flauta, se mantendrá recto, y es posible contar las incisiones, que son las que dan a conocer el peso.

Sinesio de Cirene, Carta 15, a Hipatia.66
Sinesio también la defendió como inventora del astrolabio, aunque astrolabios más tempranos precedan el modelo de Hipatia al menos un siglo —y su propio padre fue famoso por su tratado sobre ellos.67

Legado

Antigüedad tardía

Al poco de su muerte se publicó en su nombre una carta falsificada que atacaba al cristianismo. Varias décadas después, a comienzos del siglo VI, el filósofo pagano Damascio, último escolarca de la Academia de Atenas, exiliado en Persia tras su cierre por Justiniano el Grande en 529, culpó directamente a los cristianos y fue el primero en achacar expresamente el crimen al patriarca Cirilo, atribuyéndolo a los celos que sentía de la influencia de Hipatia sobre la oligarquía urbana. Al tener una intencionalidad tan manifiesta, Damascio es una fuente problemática. Brian Whitfield considera que actuó "deseoso de explotar el escándalo de la muerte de Hipatia", y que con él se inicia una larga serie de manipulaciones malintencionadas de los hechos históricos con objeto de convertir a Hipatia en una mártir del Helenismo, víctima de los malvados cristianos —en buena medida al igual que otro mitificado personaje, el emperador Juliano el Apóstata—.68

Durante mucho tiempo se sostuvo que uno de los epigramas de la Antología Palatina, atribuido al poeta Palladas, estaba dedicado a Hipatia:

'Oταν βλέπω σε, προσκυνῶ, καὶ τοὺς λόγους,
τῆς παρθένου τὸν οἶκον ἀστρῷον βλέπων,
εἰς οὐρανὸν γὰρ ἐστι σοῦ τὰ πράγματα,
Ὑπατία σέμνη, τῶν λόγων εὐμορφία,
ἄχραντον ἀστρὸν τῆς σοφῆς παιδεύσεως.
69

"Reverenciada Hipatia, ornamento del saber,
Estrella inmaculada de sabia formación,
cuando os veo a ti y a tu discurso,
yo te adoro mirando al hogar celestial de la Virgen,
Porque tus quehaceres están en el cielo."

Sin embargo, Georg Luck, profesor emérito de la Universidad de Harvard, argumentó con gran solidez que ni el poema era de Palladas ni tenía nada que ver con la filósofa. Para Luck no se trataría sino del epitafio que otro poeta, Panolbio, dedicó según la Suda70 a Hipatia, hija de un alto funcionario imperial de la segunda mitad del siglo V, el prefecto del pretorio Eritrio, y fundadora de una iglesia en honor de la Virgen: el "hogar de la Virgen", una figura poética repetida en toda la poesía bizantina.71

Con la cristianización de la Escuela Filosófica de Alejandría en tiempos de Justiniano I, el peso de Hipatia entre los filósofos paganos se contrapesó con la figura de Santa Catalina de Alejandría, a quien se consagró un gran monasterio en el Sinaí.72 Eventualmente, la historia de ambas mujeres empezó a confundirse,73 llegando a afirmarse que la historia de su martirio fue un invento para contrarrestar el de la pagana Hipatia.

Mundo moderno


En el siglo XIV, el historiador Nicéforo Grégoras describió a la virtuosa emperatriz Eudoxia Makrembolitissa como "segunda Hipatia".74

En sus Memoires pour servir à l'histoire ecclésiastique... (1693), el abate jansenista Le Nain de Tillemont exculpaba a Cirilo considerando lo contraproducente que fue este crimen, algo impropio de un político tan astuto como era el Patriarca.
A comienzos del siglo XVIII, el erudito deísta John Toland usó su muerte como base para un extenso panfleto anticatólico titulado "Hipatia, o la historia de una las damas más hermosas, virtuosas, cultas y distinguidas en todos los aspectos; que fue despedazada por el clero de Alejandría para satisfacer el orgullo, la envidia, y la crueldad de su arzobispo, común pero inmerecidamente llamado San Cirilo, donde la califica de "encarnación de la belleza y el saber", sosteniendo que los varones deberían "avergonzarse para siempre de que pudiera encontrarse entre ellos alguien tan brutal y salvaje como para, en lugar de embriagarse con la admiración de tanta belleza y sabiduría, manchar sus manos de la manera más bárbara con la sangre de Hipatia, y sus almas impías con el estigma de haber cometido un crimen sacrílego".75 La obra de Toland es considerada una de las más influyentes en la formación del mito de Hipatia. Su publicación condujo a que Thomas Lewis escribiera una refutación en 1721: "La Historia de Hipatia, la imprudentísima maestra de Alejandría: asesinada y despedazada por el populacho, en defensa de San Cirilo y el clero alejandrino. De las calumnias del señor Toland".76
Otro abate jansenista, Claude Pierre Goujet, realizó también una gran defensa de San Cirilo en su carta incluida en los vols. V y VI de la Continuation des Mémoires de litterature et d'histoire, del padre Desmolets (1728). Por su parte, Voltaire se valió de la filósofa para dejar clara su aversión por la Iglesia, considerando la muerte de Hipatia "un asesinato bestial perpetrado por los sabuesos tonsurados de Cirilo, con una banda de fanáticos a sus espaldas". Con ello pretendía demostrar que el fanatismo religioso producía el exterminio de los genios y la esclavitud de los espíritus.77 En su particular hostilidad hacia todo lo cristiano, el historiador inglés Edward Gibbon78 indicaba que Cirilo estaba tan celoso de su influencia y de la popularidad que "alentó, o aceptó, el sacrificio de una virgen, que profesaba la religión de los griegos", y nunca fue castigado por tal crimen, ya que "la superstición quizá expía de mejor grado la sangre de una virgen que el destierro de un santo". Gibbon hacía a Cirilo culpable no sólo de la muerte de Hipatia, sino de todos los problemas del Egipto de la época, sin citar fuentes.

Con la irrupción del Romanticismo, el siglo XIX supuso el auge del mito literario de Hipatia. En 1827 la condesa italiana Diodata Saluzzo Roero sugirió en Ipazia ovvero delle Filosofie, un poema en dos volúmenes, la extravagante teoría de que en realidad Hipatia fue convertida por Cirilo al Cristianismo, pero que fue asesinada por un "sacerdote traicionero". Por su parte, Charles Leconte de Lisle publicó un poema titulado Hypatie (1847), en que la filósofa era otra víctima de un mundo, el Antiguo, que se apagaba. En una segunda versión, de 1874, la "necesidad histórica" era ya sustituida por el ataque contra el Cristianismo. En el poema, una Hipatia enamorada de la belleza del universo se encara con el cerril y dogmático obispo Cirilo.

El escritor británico Charles Kingsley realizó en 1853 una pintoresca novela de ficción titulada Hypatia, or New Foes with an Old Face,79 que retrató a la erudita, en realidad casi anciana al morir, como una joven "heroína desvalida, pretenciosa y erótica", que encarnaba "el espíritu de Platón y el cuerpo de Afrodita" (sic). La filósofa presenta en la novela un odio visceral por el Cristianismo, y es correspondida por el envidioso y despótico Cirilo, que trata de sabotear sus clases. El prefecto Orestes, un intrigante dipsómano, involucra a la filósofa en sus ambiciones al trono imperial, proponiéndole matrimonio. Hipatia se acaba desengañando de él a medida que crece el conflicto entre el obispo y el prefecto, y acaba por sufrir una crisis espiritual justo antes de su asesinato, siendo convertida por un cristiano judío llamado Rafael Aben-Ezra. La idea central es la de Hipatia como icono de un mundo de armonía clásica que se desvanece ante el avance de una religión supersticiosa que esclaviza la razón.80

Referencias contemporáneas

• En la aventura Fábula de Venecia (1977), del personaje de cómic Corto Maltés, creado por Hugo Pratt, Hipatia aparece presidiendo un salón intelectual en la Italia pre-fascista, como uno de los característicos anacronismos de esta serie de cómics.
• Mario Luzi publicó en 1978 un drama titulado Libro de Ipazia, insistiendo en la tragedia de la filósofa como símbolo de la decadencia irreversible del mundo clásico, y desde una interpretación cristiana, su muerte no es resultado de la nueva Fe, sino de la malignidad y el crimen inherentes a las multitudes.
• La artista feminista Judy Chicago incluyó a Hipatia en la Primera Ala de su instalación "The Dinner Party" (1979).
• Carl Sagan, en el capítulo 13 de su serie Cosmos: Un viaje personal (1980) trataba la muerte de Hipatia y la destrucción de la Biblioteca de Alejandría. Según Sagan "En el año 415, cuando iba a trabajar, cayó en manos de una turba fanática de feligreses de Cirilo. La arrancaron del carruaje, rompieron sus vestidos y, armados con conchas marinas, la desollaron arrancándole la carne de los huesos. Sus restos fueron quemados, sus obras destruidas, su nombre olvidado.".
• Hay dos importantes revistas feministas que deben su nombre a la filósofa alejandrina: Hypatia: Feminist Studies, publicada en Atenas desde 1984, e Hypatia: A Journal of Feminist Philosophy, publicada desde 1986 por la Indiana University Press. Esta última publicó dos años después un artículo de la poetisa y novelista Ursule Molinaro, A Christian Martyr in Reverse – Hypatia: 370-415 A.D, mezclando realidad y ficción. En el artículo la virgen Hipatia es considerada una mujer sin contención sexual, amante de Orestes, y es precisamente esta conducta desinhibida la que lleva al envidioso y reprimido Cirilo a ordenar su asesinato. Molinaro afirma que su muerte señaló "el fin de una época en que todavía se valoraba a las mujeres por su inteligencia", y que el Cristianismo limitó la libertad de pensamiento e impuso a las mujeres un modelo de conducta "basado en la sumisión y desprovisto de placer".81
• En 1988 el novelista alemán Arnulf Zitelmann publicó otra novela más acerca de la filósofa alejandrina, "mártir de la misoginia", abundando en los tópicos más negros del oscurantismo clerical.82
• Las novelas canadienses Rennaissance en Paganie (1987), de André Ferreti, e Hypatie ou le fin des dieux (1989), de Jean Marcel, siguen la estela de las obras de Kingsley y Zitelmann.83
• Hypatia Cade, niña prodigio y personaje principal la novela de ciencia-ficción "The Ship Who Searched" (1992), de Mercedes y Anne McCaffrey, debe su nombre a la célebre filósofa.
• En 1996 Marie Dzielska, catedrática de Historia Antigua en la Universidad Jagellónica de Cracovia, publicó un extensa biografía, Hipatia de Alejandría, intentando establecer la verdad de los hechos narrados por las fuentes y el mito construido en torno a ellos, que en su opinión mezcla la realidad histórica con la más grosera falsedad.
• La obra teatral experimental The Five Hysterical Girls Theorem (El teorema de las cinco chicas histéricas), de Rinne Groff (2000) presenta a un personaje llamado Hypatia que vive en silencio, temiendo sufrir el destino de su tocaya.84
• Baudolino, protagonista de la novela homónima de Umberto Eco (2000), encontró una sociedad aislada de mujeres parecidas a sátiros, todas las cuales se llamaban Hipatia.
• La serie de novelas de los "Herederos de Alejandría" (2003 - ) escrita por Mercedes Lackey, Eric Flint y Dave Freer, incluye referencias ficticias a la conversión de Hipatia al cristianismo y su correspondencia subsecuente con Juan Crisóstomo y San Agustín.
• Melanta, protagonista de la novela La perra de Alejandría (2003) de Pilar Pedraza, es una filósofa neoplatónica alejandrina modelada sobre el personaje de Hipatia.
• Hypatia es el nombre de una 'mentenave' (la computadora de una nave espacial), construida a semejanza de la Hipatia real, en The Boy Who Would Live Forever (2004), una novela de la serie Heechee, de Frederick Pohl.
• Remembering Hypatia, de Brian Trent (2005), novela de nuevo su vida y muerte.85
• Hypatia es un personaje recurrente en la serie de ficción juvenil Danger Boy, de Mark London Williams, en la que tiene un destacado papel su ficticia hija adolescente, Thea.86
• Hypatia Sans Pro es un tipo de letra llamado así en su honor.
• El escritor egipcio Yūsuf Zaydān publicó en 2008 una novela titulada Azazīl Riwayah sobre un monje egipcio en un período en que "los cristianos solían tiranizar a los paganos y demoler sus templos" (sic), en la cual la muerte de Hipatia desempeña un papel fundamental.87 El libro ha sido muy criticado por la comunidad cristiana de Egipto.88
• Ágora, película escrita y dirigida por Alejandro Amenábar, trata sobre la vida de Hipatia, sobre un esclavo de Hipatia que se enamora de ésta y sobre las revueltas religiosas en Alejandría. Hipatia es interpretada por Rachel Weisz; la película se estrenó el 9 de octubre de 2009.
• El jardín de Hipatia (2009), de Olalla García, es una novela histórica centrada en los últimos años de vida de Hipatia. El protagonista es Atanasio de Cirene, un alumno de la filósofa que se ve involucrado en las turbulentas luchas de poder que conmocionaron Alejandría y provocaron una oleada de tumultos en las calles.
• La novelista Ki Longfellow trabaja en una novela más acerca de la vida de Hipatia, provisionalmente titulada Hypatia's Cat (El gato de Hipatia).
• Hypatia y la eternidad (2009), de Ramón Galí es una novela que combina historia y ciencia-ficción, con Hipatia de Alejandría como protagonista. En ella, la sabia alejandrina resucita tras ser asesinada, introduciéndose en las mentes de los personajes más influyentes de otra Historia alternativa.
• Hipatia de Alejandría. Un equipo plural de científicas desvela la verdad sobre la primera mujer de ciencia (2009) de Carmen García, Laura Ruiz, Lídia Puigvert y Lourdes Rué.

Astronomía

El asteroide (238) Hypatia (descubierto en 1884) y el cráter lunar Hipatia fueron bautizados en su honor. Este último se sitúa junto a los cráteres que recuerdan a su padre, Teón, y a los patriarcas Cirilo y Teófilo. Con unas medidas de 28 x 41 km, se localiza en los 4,3°S y 22,6°E del meridiano lunar. Unos 70 km al norte del cráter se halla un sistema de canales de 180 km de longitud llamado Rimae Hypatia, un grado al sur del ecuador lunar, a lo largo del Mare Tranquillitatis.

Bibliografía

Las principales fuentes que se ocupan de Hipatia son:
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• Filostorgio, Historia Ecclesiastica, libro VIII, capítulo 9.
• Juan Malalas, Chronographia, capítulo 14.
• Juan de Nikiû, Chronica, 84.87-103.
• Sinesio de Cirene (1993). Himnos. Tratados. Introducción, traducción y notas de F. A. García Romero. Madrid: Editorial Gredos. ISBN 978-84-249-1627-5.
• – (1995). Cartas. Intr., trad. y notas de F. A. García Romero. Rev.: C. Serrano Aybar. Madrid: Editorial Gredos. ISBN 978-84-249-1682-4.
• La enciclopedia Suda, en la voz correspondiente a Hipatia (Ypsilon 166).

Obras modernas

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• Blázquez Martínez, José María (2008). «La violencia religiosa cristiana en la Historia Eclesiástica de Sócrates durante el gobierno de Teodosio II y en la Historia Eclesiástica de Teodoreto de Cirro» Gerión. n.º 26.1.
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• Bregman, Jay (1982). Synesius of Cyrene: Philosopher-bishop.. Berkeley: University of California Press. ISBN 0-520-04192-5.
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• Dzielska, María (2004 [5ª edición 2009]). Hipatia de Alejandría. Madrid: Siruela. ISBN 978-84-9841-327-4.
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• Whitfield, Bryan J. (1995). «The Beauty of Reasoning: A Reexamination of Hypatia of Alexandra» The Mathematics Educator. Vol. 6. n.º 1.

Notas

1. ↑ Según Sócrates Escolástico (Historia ecclesiastica, VII, 15) la muerte de Hipatia "sucedió en el cuarto año del episcopado de Cirilo, siendo cónsules Honorio por décima vez y Teodosio por sexta, durante el mes de marzo, en el tiempo de los ayunos". El año de los consulados es 415, pero el cuarto año del episcopado de Cirilo fue 416, habida cuenta de que, según el propio Sócrates, su predecesor Teófilo falleció el 17 de octubre de 412. Los historiadores no se ponen de acuerdo en qué fecha es la correcta.
2. ↑ Columbia Encyclopedia, Hypatia: Alexandrian Neoplatonic philosopher and mathematician...
3. ↑ Toohey, Sue (2003): The Important Life & Tragic Death of Hypatia
4. ↑ Τοῦτο οὐ μικρὸν μῶμον Κυρίλλῳ καὶ τῇ Ἀλεξανδρέων ἐκκλησίᾳ εἰργάσατο.
5. ↑ Así, entre otros historiadores, Gonzalo Fernández (1985: 279-281) indica que "la práctica totalidad de las fuentes que existen acerca del linchamiento de Hipatia, atribuyen a Cirilo la inducción del asesinato" y valida esta opinión al afirmar que en lo sucesivo "Cirilo no se atrevió a realizar más actos violentos contra los filósofos paganos de Alejandría"; Marie Dzielska (1995: 97) apunta que, incluso si el crimen sucedió a sus espaldas, Cirilo debe ser considerado responsable en gran medida, "pues no hay ninguna duda de que él fue uno de los instigadores principales de la campaña de difamación contra Hipatia, fomentando el prejuicio y la animosidad contra la filósofa y suscitando miedo sobre las consecuencias de sus presuntos hechizos de magia negra sobre el prefecto, los fieles de la comunidad cristiana y, de hecho, la ciudad en su conjunto"; J.Mª. Blázquez (2004: 14) considera la muerte de Hipatia un éxito de Cirilo; el mismo autor, en un estudio posterior (2008: 469) considera muy probable que Cirilo, "hombre sin escrúpulos", fuera responsable del asesinato. Sin embargo, el teólogo católico Johannes Quasten afirma que "no parece que existan pruebas de que él tuviera parte en tan horrendo crimen" (Johannes Quasten, Patrología II, Cirilo de Alejandría).
6. ↑ Fernández 1985; Wider, Kathleen: Women Philosophers in the Ancient Greek World: Donning the Mantle. Indiana University Press pp. 49-50.
7. ↑ Cameron, A. (1966): The end of the Ancient Universities, en Cahiers d'Histoire Mondiale, 10, 1966, pp. 668-669.
8. ↑ Así la presenta, por ejemplo, Ursule Molinaro (v. Dzielska 2004: 30-1).
9. ↑ a b c d e f Suda online. Ypsilon 166 (en inglés y griego).
10. ↑ a b c d Hist. Eccl., VII, 15.
11. ↑ Multicultural Resource Center: Hypatia
12. ↑ Damascio ap. Suda s.v. Hipatia. αὐτὴν δὲ προενεγκαμένην τι τῶν γυναικείων ῥακῶν †αὐτοῦ βαλομένην† καὶ τὸ σύμβολον ἐπιδείξασαν τῆς ἀκαθάρτου γενέσεως, “τούτου μέντοι”, φάναι, “ἐρᾷς, ὦ νεανίσκε, καλοῦ δὲ οὐδενός.
13. ↑ (Bregman 1982).
14. ↑ Blázquez Martínez 2004. No está claro hasta qué punto Sinesio puede considerarse un cristiano al uso. Según su biógrafo Jay Bregman, se trata más bien de "un 'obispo-filósofo' cuya aceptación del cristianismo fue provisional y secundaria respecto a su compromiso con el platonismo" (a Platonic 'philosopher-bishop' whose acceptance of Christianity was provisional and remained secondary to his commitment to Neoplatonism; Bregman 1982: 5).
15. ↑ Fitzgerald, A.: Letters of Synesius of Cyrene. Londres, 1926. (Carta 10 [en inglés]).
16. ↑ Fitzgerald, A.: Letters of Synesius of Cyrene. Londres, 1926. (Carta 15 [en inglés]).
17. ↑ Fitzgerald, A.: Letters of Synesius of Cyrene. Londres, 1926. (Carta 16 [en inglés]).
18. ↑ Fitzgerald, A.: Letters of Synesius of Cyrene. Londres, 1926. (Carta 46 [en inglés]).
19. ↑ Fitzgerald, A.: Letters of Synesius of Cyrene. Londres, 1926. (Carta 81 [en inglés]).
20. ↑ Fitzgerald, A.: Letters of Synesius of Cyrene. Londres, 1926. (Carta 124 [en inglés]).
21. ↑ Fitzgerald, A.: Letters of Synesius of Cyrene. Londres, 1926. (Carta 154 [en inglés]).
22. ↑ Fitzgerald, A.: Letters of Synesius of Cyrene. Londres, 1926. (Carta 150 [en inglés]).
23. ↑ Fitzgerald, A.: Letters of Synesius of Cyrene. Londres, 1926. (Carta 138 [en inglés]).
24. ↑ Fitzgerald, A.: Letters of Synesius of Cyrene. Londres, 1926. (Cartas 44, 133 y 148 [en inglés]).
25. ↑ Fitzgerald, A.: Letters of Synesius of Cyrene. Londres, 1926. (Cartas 5 y 93 [en inglés]).
26. ↑ Fitzgerald, A.: Letters of Synesius of Cyrene. Londres, 1926. (Carta 5 [en inglés]).
27. ↑ Fitzgerald, A.: Letters of Synesius of Cyrene. Londres, 1926. (Carta 133 [en inglés]).
28. ↑ (Blázquez Martínez 2004: 417).
29. ↑ (Haas 2006: 310).
30. ↑ (Casado Ruiz de Loizaga 2006: 50).
31. ↑ Fitzgerald, A.: Letters of Synesius of Cyrene. Londres, 1926. (Carta 12 [en inglés]).
32. ↑ Hist. Eccl., V, 16.
33. ↑ Historiarum Adversum Paganos, V, 15, 18.
34. ↑ Hist. Eccl., VI, 2 seqq.
35. ↑ Hist. Eccl., VI, 15.
36. ↑ Paladio de Helenópolis lo acusó de hallarse poseído de "una locura faraónica" (Dialogus de vita Ioannis Chrysostomi, 6).
37. ↑ (Haas 2006: 295-6).
38. ↑ a b Hist. Eccl., VII, 7.
39. ↑ (Norman 2006: 6).
40. ↑ Quien escribió, por ejemplo, una homilía contra los judíos (Hom. 1.4.10.20-21.29).
41. ↑ Hist. Eccl. VII, 13.
42. ↑ Hist. Eccl. VII, 16.
43. ↑ Hist. Eccl. VII, 14.
44. ↑ (Blázquez Martínez 2004: 16).
45. ↑ Hist. Eccl., VIII, 9. λέγει δ’ ὁ δυσσεβὴς Θεοδοσίου τοῦ νέου βασιλεύοντος διασπασθῆναι τὸ γύναιον ὑπὸ τῶν τὸ ὁμοούσιον πρεσβευόντων.
46. ↑ Chronica 84.87-103 (en inglés).
47. ↑ (Gaddis 2005: 222).
48. ↑ Chronographia, 14.
49. ↑ Hist. Eccl. IV, 15.
50. ↑ (Rist 1965: 223).
51. ↑ (Boulnois 1994: 84 y 186-7).
52. ↑ (Haas 2006: 313).
53. ↑ (Dzielska 2004: 96-111).
54. ↑ (Casado Ruiz de Loizaga 2006: 50)
55. ↑ Codex Theodosianus, XVI, 2, 42 (En latín).
56. ↑ Codex Theodosianus, XVI, 2, 43(En latín).
57. ↑ (Fernández 1985: 280).
58. ↑ La escuela filosófica de Alejandría ante la crisis del año 529, por Gonzalo Fernández.
59. ↑ Clio, revista de Historia. «Hipatia, la científica de Alejandría». Consultado el 15, 06 de 2008.
60. ↑ The Life and Legacy of Hypatia
61. ↑ Whitfield, Bryan J.: The Beauty of Reasoning: A Reexamination of Hypatia of Alexandra (en inglés).
62. ↑ Marvin,, Chris, y Sikernitsky, Frank: The Window: Philosophy on the Web (en inglés).
63. ↑ Grout, James. Encyclopædia Romana (en inglés).
64. ↑ Toohey, Sue (2003). «The Important Life & Tragic Death of Hypatia». Skyscript.co.uk. (en inglés)
65. ↑ Vare, Ethlie Ann, y Ptacek, Greg: Mothers of Invention 1988, pp. 24-26 (en inglés).
66. ↑ Fitgerald, A. The Letters of Synesius of Cyrene, OUP, 1929-30. Carta 15 (en inglés).
67. ↑ Marvin,, Chris, y Sikernitsky, Frank: The Window:Philosophy on the Web (en inglés).
68. ↑ (Whitfield 1995: 14).
69. ↑ Antologia Palatina, IX, 400.
70. ↑ Suda online. Pi 204 (en inglés y griego).
71. ↑ Harvard Studies, lxiii (1958), 462f.
72. ↑ El Didaskaleion y la Mártir Catalina de Alejandría, por Gonzalo Fernández.
73. ↑ Jameson, Anna (1857): "Sacred and Legendary Art", p. 84.
74. ↑ (Dzielska 2004: 80).
75. ↑ Ogilvie, M. B. (1986): Women in science: Antiquity through the nineteenth century. Cambridge, MA: The MIT Press. El título original es: Hypatia: Or the history of a most beautiful, most vertuous, most learned, and every way accomplish’d lady; who was torn to pieces by the clergy of Alexandria, to gratify the pride, emulation, and cruelty of their archbishop, commonly but undeservedly titled St. Cyril.
76. ↑ The History Of Hypatia, A most Impudent School-Mistress of Alexandria: Murder'd and torn to Pieces by the Populace, In Defence of Saint Cyril and the Alexandrian Clergy. From the Aspersions of Mr. Toland (en inglés).
77. ↑ Examen important de Milord Bolingbroke ou le tombeau du fanatisme (1736; en francés).
78. ↑ Historia de la Decadencia y Caída del Imperio Romano, II, 816.
79. ↑ Texto online (en inglés); Edición española de 1857
80. ↑ (Dzielska 2004: 23-6); Snyder, J.M. (1989): The woman and the lyre: Women writers in classical Greece and Rome. Carbondale (Il.): Southern Illinois University Press.
81. ↑ (Dzielska 2004: 30-1).
82. ↑ (Dzielska 2004: 29-30).
83. ↑ (Dzielska 2004: 30).
84. ↑ The Five Hysterical Girls Theorem
85. ↑ Remembering Hypatia: A Novel by Brian Trent
86. ↑ «Welcome to the OFFICIAL site for Danger Boy!».
87. ↑ Rose al-Yusuf, May 9, 2008 reviewed by Arab-West Report, Azazil, the most perilous novel on the ideological Christian conflicts: Did Copts really tyrannize and demolish the temples of the Egyptian pagans?
88. ↑ The sin of apostasy in 'Azazīl'
1 Retrato imaginario de Hipatia, por Rafael Sanzio. Detalle de La escuela de Atenas (1509-10; Museos Vaticanos).
2 Hipatia en una representación idealizada de 1908
3 El patriarca Cirilo de Alejandría en un icono.
4 "Hipatia", imaginada por el pintor prerrafaelista inglés Charles William Mitchell (1885).
5 Hypatia, fotografía de 1867, por Julia Margaret Cameron.
6 Una actriz, posiblemente Mary Anderson, en el papel principal de la obra Hypatia, alrededor de 1900.

Fuente: Wikipedia

CARTA SOBRE HIPATIA...


Carta sobre un personaje interesante
Últimas tardes con Hipatia, la primera mujer astrónoma.

Querido amigo,

Como se que te muerdes ya las uñas de impaciencia ante el estreno de Ágora, la última película de Amenabar, he tenido a bien dedicar esta misiva para hablar de su protagonista, Hipatia de Alejandría, ¡que ya era hora de que tuviéramos una astrónoma en el cine, además de Jodie Foster en Contact!

Eso si, no te vayas a creer que el premiado director ha sido del todo original. La buena de Hipatia ha sido protagonista absoluta en la práctica total de la expresiones artísticas posibles: ensayos, novelas, teatro, poesía (“…espíritu de Platón y cuerpo de Afrodita…” recitaba Laconte de Lisle), incluso es la única mujer (probablemente) que aparece en la imposible reunión de sabios que Rafael ilustra en su celebérrima “Escuela de Atenas”.

Y es que todo lo referente a Hipatia de Alejandría está envuelto en un halo de leyenda: su belleza (una cualidad que, por cierto, nunca se menciona de un científico), su sabiduría, su libertad de creencia, y su muerte violenta a manos de fanáticos cristianos.

El título, de uno de los primeros ensayos históricos sobre su figura, realizado por el protestante John Toland en 1720, muestra hasta qué punto ha sido tratada como un arquetipo: “Hipatia o la historia de la más hermosa, la más virtuosa, la más sabia, y en todo la más brillante dama; que fue descuartizada por el clero de Alejandría, para satisfacción del orgullo, la envidia y la crueldad del conocido universalmente, aunque inmerecidamente, como San Cirilo” (todo un ejemplo de concisión, sin duda).

Por cierto, este texto causó la inmediata réplica de los circuitos eclesiásticos, con el título (un poco más corto) de “La historia de Hipatia, la más insolente maestra de Alejandría. En defensa de San Cirilo y el clero de Alejandría contra las acusaciones del Señor Toland.

De hecho, desde la ilustración, la figura de Hipatia ha sido utilizada, hasta el abuso, como arma arrojadiza de numerosos y variados ideales. Su espantosa muerte ha sido catalogada por muchos historiadores como el fin del mundo antiguo y de la brillante cultura clásica. Ha sido alzada como víctima del sectarismo y la intolerancia de las religiones contra la libertad de creencia.

Ha sido la última representante de la ciencia como mecanismo de alcanzar la verdad frente a la superstición. Y, cómo no, heroína del feminismo, en lo que Carlo Pascal defendía “como una persecución antifeminista, la primera mártir de la misoginia”. Y, para rizar el rizo, incluso la Iglesia ha tomado prestada su parte de Hipatia, al introducir elementos de su vida y obra en la biografía de Santa Catalina de Alejandría.

Sueño de artistas, heroína de feministas, imagen de la razón, etc. En fin, raro es que no hayan hecho camisetas con su efigie, compitiendo con las del mismísimo Che. Pero, realmente ¿qué sabemos de esta mujer que nunca salió de Alejandría?

¿Qué sabemos de Hipatia?

Pues en realidad, nada que provenga de su propia mano, ya que no se ha conservado ningún texto histórico de su puño y letra. Quizá la fuente más fidedigna provenga de la extensa correspondencia que disponemos de uno de sus alumnos más entusiastas, Sinesio de Cirene, que llegaría a convertirse en Obispo de Pentápolis.

Gracias a Sinesio sabemos que en Alejandría, entre la última década del siglo IV y la primera del siglo V, una mujer ya madura, llamada Hipatia, hija de Teón, enseñaba Filosofía, Matemáticas, Astronomía y otros saberes a un grupo de estudiantes que la veneraban como a una santa. Los miembros de este círculo, que se declaraban “bajo el signo de Hipatia”, no formaban parte precisamente de los estratos más humildes; al contrario, entre ellos se encontraban miembros de las mejores familias, que acudían de todas partes atraídos por la fama de la sabiduría y el calado espiritual de la conocida como Hipatia de Alejandría. Más tarde serán obispos, gobernadores, concejales, comandantes militares, etc.

Además de en este reducido círculo de alumnos de buena posición, Hipatia también impartía conferencias públicas sobre principios filosóficos y científicos. Era habitual que a sus charlas acudieran las fuerzas vivas de Alejandría, pero también todo aquel que quisiera escuchar a la maestra (toda una pionera de la divulgación científica).

Probablemente Hipatia actuaba más como filósofa que como científica. Sabemos que era una apasionada de la Astronomía, a la que consideraba “una forma divina de conocimiento y una medida fija de la verdad”, y que gracias a sus enseñanzas sus alumnos eran capaces de construir astrolabios y planisferios. También parece demostrado que Hipatia elaboró una importante adaptación de una las obras cumbre del saber astronómico, El Almagesto de Ptolomeo. Así pues, es posible que en El Almagesto estemos leyendo las únicas líneas escritas por Hipatia que han llegado a nuestros días.

La muerte de Hipatia

¡Atención! Lo que viene a continuación puede ser considerado como un “spoiler”, aunque con más de 1500 años de existencia.

Mientras Hipatia daba sus clases, el por entonces máximo mandatario cristiano, el Obispo Teófilo, comenzó una intensa campaña en contra del paganismo: eliminó los cultos politeístas y mando arrasar los templos paganos, en especial el llamado Serapeo, antaño el principal templo pagano de Alejandría.

Ni Hipatia, a la que muchos autores encasillarán en el futuro como “defensora del paganismo”, ni sus alumnos, entre los que hay tanto cristianos como paganos, parecieron tomar partido por ningún bando. De hecho, la filósofa, sin necesidad de ocultar su religión no cristiana, disfrutaba de libertad e independencia intelectual. Pero las cosas comenzaron a cambiar cuando, en sustitución de Teófilo, sube al poder su sobrino Cirilo, todo un santo varón, ya que pasaría a la historia como San Cirilo.

El nuevo obispo, hombre ambicioso, continuó la batalla por la pureza de la fe y, sobre todo, por la ampliación de la influencia de la Iglesia en cuestiones políticas y municipales, lo que levantó las suspicacias de los mandatarios políticos, entre ellos las del prefecto Orestes, la máxima figura política no eclesiástica de Alejandría. Rápidamente, el conflicto entre religiones se extendió al estado, y al enfrentamiento personal entre Cirilo y Orestes.

Una de las personas más cercanas al círculo de Orestes era precisamente Hipatia, a quien el prefecto considera una de las mentes más lucidas de Alejandría. Hipatia estaba en desacuerdo con la intromisión de los Obispos en cuestiones políticas, y comenzó a correr el rumor entre las esferas cristianas de que ella era la causante de la guerra entre Orestes y Cirilo. Además, Hipatia contaba con ex alumnos repartidos en los más altos cargos de todo el imperio, no solo políticos, sino también eclesiásticos, y esto hace que los seguidores de Cirilo comenzaran a verla como una poderosa e influyente rival que había que eliminar. A este hecho se unía que Hipatia nunca había sido muy querida por la plebe, que aglutinaba al mayor número de fanáticos cristianos, que la consideraba una maestra de ricos.

Sistemáticamente, los partidarios de Cirilo comenzaron a lanzar rumores acerca de Hipatia, acusándola de ser una bruja y practicar la magia negra, lo que apelaba directamente a la profunda superstición del pueblo. Los poderes eclesiásticos comenzaron a catalogarla como una “astrónoma bruja y hechicera” y, según Hesequio, fue la Astronomía mezclada con la astrología y el oscurantismo lo que cierra el destino de Hipatia.

Por fin, estos rumores produjeron resultados y un grupo de exaltados dirigidos por un tal Pedro el lector, probablemente un clérigo menor, decidió matar a la supuesta bruja. Los detalles dependen de quién cuente la historia: para algunos se trata de multitud de creyentes, y para otros apenas un puñado de bestias exaltadas. En cualquier caso, culminó su acción un día de marzo del 415. Asaltaron a Hipatia cuando regresaba a su casa, la sacaron violentamente del carruaje y la arrastran a la iglesia del Cesarion. Allí le arrancaron la ropa y la despedazaron con fragmentos de cerámica, tras lo que llevaron su cuerpo fuera de la ciudad, a un lugar llamado Cinaron, donde la quemaron sobre una pira.

No se trató de un asesinato machista, ni contra el paganismo, sino más bien de un simple y estúpido asesinato político, como tantos que han existido y que existirán después. Tras su muerte, Orestes abandonó su cargo y Cirilo se hizo con el poder de la ciudad. El asunto se archivó como una revuelta más contra una bruja pagana.
Fuente: Escrito por Emilio J. García.

2/05/2010


Nuestro mundo puede ser un holograma gigante
¿Ha estudiado el láser de GEO600 la borrosidad fundamental del espacio-tiempo?

Conduciendo a través de las afueras al sur de Hanover, sería fácil pasar por alto el experimento GEO600. Desde fuera no tiene un aspecto impresionante: en una esquina de un campo se eleva una variedad de edificios cuadrados temporales, desde los cuales surgen dos zanjas, en ángulo recto entre sí, cubiertas con hierro corrugado. Bajo las capas de metal, no obstante, se encuentra un detector que se extiende 600 metros.

Durante los últimos siete años, esta configuración alemana ha estado buscando ondas gravitatorias – ondulaciones en el espacio-tiempo arrojadas por objetos astronómicos densos tales como estrellas de neutrones y agujeros negros. GEO600 no ha detectado ninguna onda gravitatoria hasta el momento, pero podría haber hecho de forma inadvertida el descubrimiento más importante de la física en el último medio siglo.

Durante muchos meses, los miembros del equipo GEO600 habían estado rascándose la cabeza debido a un inexplicable ruido que plaga el detector gigante. Entonces, cuando menos lo esperaban un investigador se aproximó a ellos con una explicación. De hecho, incluso deberían haber predicho el ruido antes de saber que lo estaban detectando. De acuerdo con Craig Hogan, físico en el laboratorio de física de partículas en el Fermilab en Batavia, Illinois, GEO600 se ha topado con el límite fundamental del espacio-tiempo – el punto donde el espacio-tiempo deja de comportarse como el continuo suave que Einstein describe y en lugar de esto se disuelve en “granos”, de la misma forma que la fotografía de un periódico se disuelve en puntos cuando la amplías. “Parece que GEO600 está siendo sacudido por las convulsiones cuánticas microscópicas del espacio-tiempo”, dice Hogan.

Si esto no ha servido para dejarte mareado, entonces Hogan, que acaba de ser seleccionado como director del Centro de Astrofísica de Partículas del Fermilab, tiene aún otra impactante noticia en la manga: “Si el resultado es lo que sospecho que es, entonces estamos viviendo en un holograma cósmico gigante”.

La idea de que vivimos en un holograma probablemente suena absurda, pero es una extensión natural de nuestra mejor comprensión de los agujeros negros, y algo con un equilibrio teórico bastante firme. También ha sido sorprendentemente útil para los físicos que luchan con las teorías de cómo funciona el universo a su nivel más fundamental.

Los hologramas que encuentras en las tarjetas de crédito y billetes están impresos en películas de plástico bidimensionales. Cuando la luz rebota en ellos, recrea la apariencia de una imagen 3D. En la década de 1990 el físico Leonard Susskind y el ganador del Premio Nobel Gerard ‘t Hooft sugirieron que el mismo principio podría aplicarse a todo el universo globalmente. Nuestra experiencia cotidiana podría ser una proyección holográfica de procesos físicos que tienen lugar en una lejana superficie en 2D.

El “principio holográfico” reta a nuestros sentidos. Parece difícil creer que levantarse, cepillarse los dientes y leer este artículo es algo que sucede porque algo está teniendo lugar en los límites del universo. Nadie sabe qué significaría para nosotros si realmente vivimos en un holograma, aunque los teóricos tienen buenas razones para creer que muchos aspectos del principio holográfico son ciertos.

La notable idea de Susskind y ‘t Hooft estaba motivada por el innovador trabajo sobre los agujeros negros de Jacob Bekenstein de la Universidad Hebrea de Jerusalén en Israel y de Stephen Hawking en la Universidad de Cambridge. A mediados de la década de 1970, Hawking demostró que los agujeros negros no son, de hecho, completamente “negros” sino que emiten radiación, lo que provoca que se evaporen y finalmente desaparezcan. Esto propone un misterio, debido a que la radiación de Hawking no porta ninguna información sobre el interior de un agujero negro. Cuando el agujero negro se ha marchado, toda la información sobre la estrella que colapsó para formar el agujero negro se ha desvanecido, lo cual contradice el principio ampliamente afirmado de que la información no puede destruirse. Esto se conoce como la paradoja de la información de los agujeros negros.

El trabajo de Bekenstein proporcionó una pista importante para resolver la paradoja. Descubrió que la entropía de un agujero negro – la cual es sinónimo de la información que contiene – es proporcional al área de la superficie de su horizonte de eventos. Esta es la superficie teórica que oculta al agujero negro y marca el punto de no retorno para la luz o materia que caen. Los teóricos han demostrado desde entonces que las ondas cuánticas microscópicas en el horizonte de eventos pueden codificar la información del interior del agujero negro, por lo que no existe misteriosa pérdida de información cuando los agujeros negros se evaporan.

Crucialmente, esto proporciona una profunda visión física: la información en 3D sobre la estrella precursora puede ser codificada en el horizonte 2D del posterior agujero negro – no muy distinto a como la imagen en 3D de un objeto se codifica en un holograma en 2D. Susskind y ‘t Hooft extendieron la visión al universo como un todo en base a que el cosmos también tiene un horizonte -el límite desde el que más allá la luz no ha tenido tiempo de llegar hasta nosotros en el tiempo de vida de 13 700 millones de años del universo. Es más, el trabajo de varios teóricos de cuerdas, muy notablemente el de Juan Maldacena en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, ha confirmado que la idea está en el buen camino. Demostró que la física dentro de un universo hipotético con cinco dimensiones y con la forma de una “patata Pringle” es la misma que la física que tiene lugar en el límite de cuatro dimensiones.




De acuerdo con Hogan, el principio holográfico cambia radicalmente nuestra descripción del espacio-tiempo. Los físicos teóricos han creído desde hace mucho tiempo que los efectos cuánticos provocarán que el espacio-tiempo convulsione alocadamente en las escalas más pequeñas. En esta ampliación, el tejido del espacio-tiempo se hace granulado y está finalmente hecho de diminutas unidades como píxeles, pero cien trillones de veces menor que un protón. Esta distancia es conocida como longitud de Planck, apenas 10-35 metros. La longitud de Planck está mucho más allá del alcance de cualquier experimento concebible, por lo que nadie es lo bastante osado para sobre que la granularidad del espacio-tiempo pueda ser discernible.
¿Podrían ser nuestras tres dimensiones finalmente una ilusión cósmica? Un detector alemán está captando una pista de que todo lo que somos es meras proyecciones (Imagen Ledomira/Stock.xchng)


Es decir, no hasta que Hogan se dio cuenta de que el principio holográfico lo cambia todo. Si el espacio-tiempo es un holograma granular, entonces puedes pensar en el universo como en una esfera cuya superficie exterior está empapelada con cuadrados del tamaño de la longitud de Planck, conteniendo cada uno un bit de información. El principio holográfico dice que la cantidad de información que empapela el exterior debe encajar con el número de bits contenidos dentro del volumen del universo.

Dado que el volumen del universo esférico es mucho mayor que su superficie exterior, ¿cómo podría esto ser cierto? Hogan se dio cuenta de que para tener el mismo número de bits dentro del universo que en el borde, el mundo de dentro debía estar hecho de granos de mayor tamaño que la longitud de Planck. “O, dicho de otra forma, un universo holográfico es borroso”, dice Hogan.

Estas son buenas noticias para cualquier que intente estudiar la menor unidad del espacio-tiempo. “Contrariamente a todas las expectativas, trae su estructura cuántica microscópica dentro del alcance de los experimentos actuales”, dice Hogan. Por lo que aunque la longitud de Planck es demasiado pequeña para que los experimentos la detecten, la “proyección” holográfica de la granularidad podría ser mucho más grande, de alrededor de 10-16 metros. “Si vivieses en el interior de un holograma, podrías decirlo midiendo la borrosidad”, dice.
Cuando Hogan se dio cuenta de esto por primera vez, se preguntó su algún experimento sería capaz de detectar la borrosidad holográfica del espacio-tiempo. Aquí es donde entra en juego el GEO600.


Los detectores de ondas gravitatorias como GEO600 son, básicamente, reglas fantásticamente sensibles. La idea es que si una onda gravitatoria pasa a través de GEO600, alternativamente estirará el espacio en una dirección y lo apretará en otra. Para medir esto, el equipo de GEO600 dispara un único láser a través de un espejo semi-plateado llamado divisor de rayo. Éste divide la luz en dos rayos, los cuales pasa a través de los brazos perpendiculares de 600 metros del instrumento y vuelve de nuevo. La luz de los rayos que retornan se funden de nuevo en el divisor de rayo para crear un patrón de interferencia de las regiones iluminadas y oscuras donde las ondas de luz se cancelan o refuerzan entre sí. Cualquier desplazamiento en la posición de estas regiones nos dice que la longitud relativa de los brazos ha cambiado.

“La clave es que tales experimentos son sensibles a cambios en la longitud de las reglas que son mucho más pequeños que el diámetro de un protón”, dice Hogan.
Entonces, ¿serían capaces de detectar la proyección holográfica de un grano de espacio-tiempo? De los cincos detectores de ondas gravitatorias de todo el mundo, Hogan se dio cuenta de que el experimento anglo-germano GEO600 resultaba ser el más sensible para lo que tenía en mente. Predijo que si el divisor de rayo del experimento se veía sacudido por convulsiones cuánticas del espacio-tiempo, esto se mostraría en sus medidas (Physical Review D, vol 77, p 104031). “Esta variación aleatoria causaría un ruido en la señal de la luz láser”, dice Hogan.




En junio envió su predicción al equipo GEO600. “Increíblemente, descubrí que el experimento estaba captando el inesperado ruido”, dices Hogan. El investigador principal de GEO600 Karsten Danzmann del Instituto Max Planck de Física Gravitatoria en Potsdam, AlemanIa, y también de la Universidad de Hanover, admite que el exceso de ruido, con frecuencias entre los 300 y 1500 hertzios, ha estado molestando al equipo durante mucho tiempo. Respondió a Hogan y le envió un diagrama del ruido. “Era exactamente igual a mi predicción”, dice Hogan. “Era como si el divisor de rayo tuviese una sacudida lateral extra”.

Nadie – incluyendo a Hogan – ha afirmado aún que GEO600 ha encontrado la prueba de que vivimos en un universo holográfico. Es demasiado pronto para decirlo. “Podría ser una fuente mundana de ruido”, admite Hogan.

Los detectores de ondas gravitatorias son extremadamente sensibles, por lo que aquellos que los manejan tienen que trabajar duro más duro que el resto para descartar el ruido. Tienen que tener en cuenta el paso de las nubes, el tráfico lejano, movimientos sismológicos y muchísimas otras fuentes que podrían enmascarar una señal real. “El negocio diario de mejorar la sensibilidad de estos experimentos siempre nos da un exceso de ruido”, dice Danzmann. “Trabajamos para identificar las causas, tenerlas en cuenta y solucionar la siguiente fuente de exceso de ruido”. Actualmente no existe un candidato claro para la fuente de ruido que está experimentando GEO600. “A este respecto consideraría la situación actual incómoda, pero no realmente preocupante”.

Durante un tiempo el equipo de GEO600 pensó que el ruido en el que Hogan estaba interesado estaba causado por fluctuaciones en la temperatura del divisor de rayo. No obstante, el equipo resolvió que esto podría contar como mucho con un tercio del ruido.
Danzmann dice que distintas mejores planificadas deberían aumentar la sensibilidad de GEO600 y eliminar algunas fuentes experimentales posibles para el exceso de ruido. “Si el ruido permanece donde está tras estas medidas, entonces tendremos que volver a pensarlo”, comenta.

Si GEO600 ha descubierto realmente el ruido holográfico procedente de las convulsiones cuánticas del espacio-tiempo, entonces se presenta una espada de doble filo para los investigadores que detectan las ondas gravitatorias. Por una parte, el ruido obstaculizará sus intentos de detectar las ondas gravitatorias. Por otra parte, podría representar un descubrimiento incluso más fundamental.

Tal situación tendría algún precedente en la física. Los detectores gigantes construidos para buscar una forma hipotética de radiactividad en la cual decaen los protones, nunca encontró tal cosa. En lugar de esto descubrió que los neutrinos pueden cambiar de un tipo a otro – lo que podría decirse que es más importante debido a que podría decirnos cómo el universo llegó a estar repleto de materia y no de antimateria (New Scientist, 12 de abril de 2008, p 26).
Sería irónico que un instrumento construido para detectar algo tan vasto como una fuente astrofísica de ondas gravitatorias detecte inadvertidamente la minúscula granularidad del espacio-tiempo. “Hablando como físico fundamental, veo el descubrimiento del ruido holográfico mucho más interesante”, dice Hogan.

Pequeño precio a pagar

A pesar del hecho de si Hogan tiene razón, y el ruido holográfico acabe con la capacidad del GEO600 de detectar ondas gravitatorias, Danzmann es optimista. “Incluso si está limitada la sensibilidad de GEO600 en algún rango de frecuencias, estaría contento de pagar por la primera detección de la granularidad del espacio-tiempo”, comenta. “Puedes apostar a que estaríamos encantados. Sería uno de los descubrimientos más importantes desde hace mucho tiempo”.
No obstante, Danzmann es cauto sobre la propuesta de Hogan y cree que se debe realizar más trabajo teórico. “Es intrigante”, comenta. “Pero en realidad aún no existe una teoría, es más una idea”. Como muchos otros, Danzmann concuerda que es demasiado pronto para hacer ninguna afirmación definitiva. “Vamos a esperar y ver”, dice. “Creemos que es al menos un año pronto para estar entusiasmados”.

Cuanto mayor es el misterio, no obstante, mayor es la motivación para construir un instrumento dedicado a estudiar el ruido holográfico. John Cramer de la Universidad de Washington en Seattle está de acuerdo. Fue un “accidente afortunado” que las predicciones de Hogan pudiesen conectarse con el experimento GEO600, dice. “Parece claro que una podría elaborarse una investigación experimental mucho mejor si nos centrásemos específicamente en la medida y caracterización del ruido holográfico y fenómenos relacionados”

Una posibilidad, de acuerdo con Hogan, sería usar un dispositivo llamado interferómetro atómico. Estos funcionan usando el mismo principio que los detectores basados en láser pero usan rayos hechos de átomos ultrafríos en lugar de luz láser. Debido a que los átomos pueden comportarse como ondas con una longitud de onda mucho menos que la de la luz, los interferómetros de átomos son significativamente menores y por tanto más baratos de construir que sus homólogos de detectores de ondas gravitatorias.

Pero, ¿qué significaría que se hubiese encontrado el ruido holográfico? Cramer lo asemeja al descubrimiento de un ruido inesperado en una antena en los Laboratorios Bell en Nueva Jersey en 1964. Ese ruido resultó ser el fondo de microondas cósmico, el resplandor de la bola de fuego del Big Bang. “No sólo le valió un Premio Nobel a Arno Penzias y Robert Wilson, sino que confirmó el Big Bang y abrió todo un nuevo campo de la cosmología”, dice Cramer.
Hogan es más específico. “Olvídate del Solaz Cuántico, habríamos observado directamente el cuanto del tiempo”, dice Hogan. “Es el menor intervalo de tiempo posible – la longitud de Planck dividida por la velocidad de la luz”.

Mas importante aún, confirmar el principio holográfico sería una gran ayuda para los investigadores que unifican la mecánica cuántica con la Teoría de la Gravedad de Einstein. Actualmente la aproximación más popular a la gravedad cuántica es la Teoría de Cuerdas, la cual según esperan los investigadores pueda describir lo que sucede en el universo al nivel más fundamental. Pero no es el único espectáculo en la ciudad. “El espacio-tiempo holográfico se usa en ciertas aproximaciones para cuantizar la gravedad que tiene una sólida conexión con la Teoría de Cuerdas”, dice Cramer. “Por consiguiente, algunas teorías de la gravedad cuántica podrían ser falsadas y otras reforzadas”.

Hogan concuerda en que si se confirma el principio holográfico, esto descartaría todas las aproximaciones a la gravedad cuántica que no incorporen el principio holográfico. De forma inversa, sería un impulso para esas que lo hacen – incluyendo alguna derivada de la Teoría de Cuerdas llamada la Teoría de la Matriz. “Finalmente, puede que tengamos nuestra primera indicación de cómo surge el espacio-tiempo de la Teoría Cuántica.” Como sucede con los descubrimientos casuales, es difícil hacer algo más vanguardista que eso.
Articulo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publico en NewScientist y su autor es Marcus Chown.